Enrique Echeverría

Crisis de Solca y otros

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Lunes 19 de marzo 2018

En la Asamblea Nacional se halla un Proyecto de Ley con 52 artículos; dos Disposiciones Generales; cuatro Transitorias; dos Reformatorias y Derogatorias y una Final. Es la Ley Orgánica de Lucha Contra el Cáncer. Incluye varios propósitos positivos y generosos, especialmente relacionados con derechos, garantías y beneficios de los pacientes oncológicos.

Se crearían el Sistema Nacional de Lucha Contra el Cáncer, conformado por la Red Nacional de Salud; una Red Complementaria de Salud y las organizaciones civiles sin fines de lucro relacionadas con la materia. El Pleno estaría conformado por 16 personas; a la cabeza, cinco ministros o sus delegados. Encarga la “ejecución” de las políticas públicas que implemente el Consejo Nacional a las autoridades nacionales y seccionales, a los gobiernos autónomos y a los organismos especializados en la protección de derechos “en todos los niveles del gobierno”.

Crea todo un aparato de tipo judicial para recibir denuncias y sancionar, con citaciones, audiencias, un poco al estilo de la Función Judicial. No falta todo un capítulo sobre Infracciones y Sanciones, por hechos graves y leves. Exige la cooperación del transporte; régimen especial respecto a los parientes del enfermo, etc. Las sanciones económicas serían hasta de USD 1 930, conforme al valor del salario mínimo vigente.

¿Y el dinero? En cuanto se refiere a la financiación se entiende que los gastos correrían a cargo de las entidades rectoras encargadas de “ejecutar” las políticas provenientes del Consejo Nacional. La Disposición Transitoria Cuarta menciona una de ellas: el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, al que ordena “determinar los ajustes necesarios para el financiamiento de las nuevas prestaciones”

Se supone que toda la estructura burocrática que prevé esta Ley, no trabajará gratuitamente, lo que hará necesario crear partidas presupuestarias para sueldos, salarios, funcionamiento de los tribunales de justicia administrativa; viajes, asistencias a eventos internos e internacionales, etc, etc. Es decir, más burocracia.

La lucha contra el cáncer requiere la más esmerada atención. Pero también hay otras enfermedades, cuyos pacientes deberían ser atendidos en forma similar, como el sida; la diabetes; el alzeimer, la drogadicción.

¿Sería necesario crear una nueva estructura administrativa para la atención de cada una?
Con esta nueva Ley las entidades que hasta ahora se ocupan de atender los casos de cáncer, en particular Solca, entrarían en crisis económica e independencia, pues en todo el curso del Proyecto de Ley ni la menciona.

Señoras y señores Asambleístas: examinen minuciosamente –entre pelea y pelea- este Proyecto de Ley. Al nuevo Consejo acudirían muchos para gestionar pedidos, recomendaciones y hasta órdenes.