27 de diciembre de 2019 00:00

695 deportistas dependen de sus logros internacionales para recibir apoyo estatal

EL COMERCIO DATA levantó la información de las categorías del Alto Rendimiento y los salarios básicos. Foto: API para Grupo EL COMERCIO

EL COMERCIO DATA levantó la información de las categorías del Alto Rendimiento y los salarios básicos. Foto: API para Grupo EL COMERCIO

valore
Descrición
Indignado 1
Triste 1
Indiferente 1
Sorprendido 0
Contento 14
Manuel Quizhpe
y EL COMERCIO DATA (I)

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

La pesista esmeraldeña Alexandra Escobar se ha mantenido en los últimos seis años en la cima del Plan de Alto Rendimiento (PAR), que lidera la Secretaría del Deporte. Del 2014 al 2017 estuvo en la categoría A y del 2018 al 2019 se encasilló en Tokio 2020. Recibe USD 2 758 al mes.

El argentino nacionalizado ecuatoriano, César de Cesare, ha sido el más regular en la rama masculina. Del 2014 al 2016 permaneció en la categoría A, después presentó algunos altibajos y se ubicó en las categorías B2 (2017), Alto Nivel (2018) y en Élite (2019) percibe USD 2 364.

EL COMERCIO analizó la base de datos del 2013 al 2019, entregada por la Secretaría, pero no se pudo establecer cuánto dinero recibieron y en qué categorías se ubicaron Escobar, de Cesare y otros 276 seleccionados iniciales de 32 disciplinas, entre agosto y diciembre del 2013.


El PAR arrancó el 27 de agosto del 2013 con el fin de reconocer económicamente a los deportistas destacados. Desde entonces, los resultados alcanzados en Juegos Olímpicos, Panamericanos, Sudamericanos y Bolivarianos han sido determinantes para mantenerse o no en el programa.

Desde 2014 hasta la fecha, 695 seleccionados han recibido, en su momento y en su respectiva categoría, una asignación económica mensual para sus gastos.

De ese grupo, apenas 44 deportistas (6,3%) de 17 disciplinas se han mantenido sin interrupciones. Los seleccionados que han ascendido de manera paulatina son: Alfredo Campo y Neisi Dajomes. En el caso del ciclista azuayo, se inició en la categoría E, pasó por la C, B, B2, Élite y llegó a la de Tokio 2020. La pesista de Pastaza, en cambio, de la B escaló a la A y desde hace dos años está en el grupo de Tokio 2020.

Otro ejemplo a destacar es el patinador de 31 años, Jorge Bolaños, que obtuvo una medalla de oro y dos de bronce a escala mundial, entre el 2015 y 2017.

Actualmente se entrena en Colombia y, según dice, el apoyo económico que reciben es fundamental para su tranquilidad y poder enfocarse por completo en la preparación. Esto “se ha convertido en nuestro trabajo diario y los resultados están a la vista”.

En el 2014 se mantuvo en la categoría B y del 2015 al 2017 estuvo en la A, mientras que en los últimos dos años se ha mantenido en Élite. No ser parte de los Juegos Olímpicos le ha impedido llegar al máximo nivel del PAR. Él sugiere tomar en cuenta las proyecciones y los objetivos anuales de los deportistas.

Bolaños reconoce que antes del PAR, los recursos venían de las federaciones provinciales y nacionales, según la disciplina. “Era escaso el recurso, no se daba al deportista el lugar que se merecía”.

La marchista Paola Pérez, en cambio, ha sobresalido a escala mundial pese a su baja estatura (1,45 metros). Tiene dos participaciones en Juegos Olímpicos: Londres 2012 y Río de Janeiro 2016. En el 2012, el exministro del Deporte, José Francisco Cevallos, gestionó y entregó a la deportista y su familia una vivienda de tres pisos, valorada en USD 78 000. En su caso no se siente presionada por las evaluaciones bimensuales y resalta el apoyo que tiene en el Centro de Entrenamiento para el Alto Rendimiento de Cuenca con médicos y el equipo multidisciplinario.

Un atleta con altibajos es Álex Quiñónez, finalista en los 200 metros planos de los Juegos Olímpicos del 2012, en Londres. El 2013 y 2014 estuvo en la categoría A, el 2015 bajó a la D y al siguiente año descendió a la E, mientras el 2017 salió del PAR por su alejamiento de las pistas. El 2018 reapareció en Desarrollo y ahora está en la categoría Tokio 2020.

Además de recibir para sus gastos, los seleccionados tienen apoyo estatal para su preparación, competencias en el exterior, concentrados nacionales e internacionales, necesidades generales e individuales, equipo multidisciplinario, desplazamientos, entre otros gastos.


Glenda Morejón, con un ascenso vertiginoso


En un año y cinco meses, la marchista de 19 años, Glenda Morejón, pasó de la categoría Reserva a Tokio 2020. Recibía USD 591 al mes y desde agosto pasado percibe USD 2 758. Este vertiginoso ascenso se debe a sus históricos triunfos. El 15 de julio del 2017 se llevó el oro en el Mundial Sub 18 de Atletismo en Nairobi (Kenia) y a finales del mismo mes, empezó a recibir un aporte de USD 300. En marzo del 2018 entró al PAR, en la categoría Reserva.

El 1 de junio del 2019 ganó la prueba de 20 km del Gran Premio Internacional de Marcha Cantonés de La Coruña (España). Allí registró una hora, 25 minutos y 30 segundos (1:25.30) y pasó a liderar el ranking mundial Sub 20. Registró la marca requerida para los Juegos Olímpicos Tokio 2020.

Tras este triunfo pidió una recategorización y el 28 de agosto del 2019, el Comité de PAR anunció su ascenso a Tokio 2020. La andarina imbabureña, desde el pasado 27 de octubre, se radica en Cuenca y se entrena con Andrés Chocho, marchista que se mantiene en actividad.

Los deportistas son evaluados cada dos meses y de sus resultados depende la ayuda económica.

De los éxitos internacionales depende el ascenso o descenso de los seleccionados. El ciclista Richard Carapaz, por ejemplo, pasó de la categoría Apoyo a Eventos- solo recibía ayuda para ciertos certámenes- a Élite, categoría con USD 2 364 al mes, tras ganar el Giro de Italia.

Desde marzo del 2018, cuando se aplicó el nuevo formato del PAR con evaluaciones bimensuales, pocos se han mantenido estables en sus categorías. Entre 2013 y 2017, las evaluaciones eran anuales.

En Tokio 2020, únicamente siguen las pesistas Neisi Dajomes y Alexandra Escobar. La nadadora Samantha Arévalo se retiró en la prueba de 10 km de aguas abiertas de los Juegos Panamericanos en Perú y descendió de Tokio 2020 a Élite.

El boxeador Carlos Mina bajó de Tokio 2020 a Alto Nivel. Él, desde hace cinco meses, está preso en una cárcel de Las Vegas, EE.UU. Se lo acusa de violación, secuestro en grado uno y acoso sexual.

Andrea Sotomayor, secretaria del Deporte, reconoció que el nuevo esquema evaluatorio es más riguroso y exigente. “Cada dos meses se realiza una reunión del Comité Ejecutivo para analizar el rendimiento, los logros y la proyección de los deportistas. Allí se analiza si deben continuar o cambiar de categoría”.

Para Roberto Ibáñez, exsubsecretario de Deportes, el objetivo es alcanzar la excelencia deportiva. “No queremos deportistas cómodos; ellos deben estar bajo constante presión, si no logran los resultados, no seguirán recibiendo sus incentivos económicos”.

Xavier Enderica, exministro del Deporte- desde el 19 de noviembre del 2015 hasta el 19 de enero del 2017-, no comparte con las evaluaciones bimestrales. A su criterio, “las valoraciones deben ser a mediano y largo plazo, con un seguimiento permanente a los seleccionados nacionales”.

El exnadador califica como injusto que seleccionados con ocho o 10 años de trayectoria queden fuera del PAR porque en los dos o tres últimos meses no alcanzaron éxitos internacionales. “No se puede decir no me diste resultados y te vas”.

Seleccionados que se quedaron fuera del PAR

El nadador cuencano, Iván Enderica, formó parte del PAR desde el 2013 hasta el 7 de junio del 2019, que fue separado por falta de éxitos. Estaba en la categoría Desarrollo y recibía USD 788. “Se me podía bajar de escalafón, incluso a la de Apoyo a Eventos, pero no excluirme del PAR”. Reconoce que las evaluaciones bimestrales son buenas para que haya exigencia. Sin embargo, “tampoco es bueno cortarles las alas a los deportistas y cerrarles las puertas”.

El 2016 y 2017 recibió más recursos: USD 1464 y 1800 cada mes, en ese orden, en las categorías B y B1. En el primer semestre del 2019 no logró ningún éxito internacional relevante. Tiene dos participaciones en Juegos Olímpicos. El 2012, en Londres, terminó 21 en los 10 km; mientras el 2016, en la misma distancia, se ubicó 16 en Río Janeiro. Entre sus éxitos se destaca el tercer lugar en el Preolímpico de Aguas Abiertas en Portugal.

Su compañero de entrenamientos, Miguel Armijos, también se quedó fuera, al igual que los pugilistas Carlos Quipo y Marlo Delgado. También quedaron al margen los marchistas Rolando Saquipay y Jonathan Cáceres, quienes siguen entrenando para reincorporarse y clasificar a los Juegos Olímpicos del 2020.

La patinadora Ingrid Factos y la racquetbolista Verónica Sotomayor fueron medallistas mundiales en sus disciplinas. Ambas estuvieron del 2013 al 2018.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (1)