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Marcelo Gallardo es el nuevo entrenador de la Selección de Ecuador y tendrá la misión de liderar el nuevo proceso rumbo al Mundial de 2030 y la Copa América de 2028.
El argentino llega respaldado por una de las trayectorias más exitosas del fútbol sudamericano, tras convertir a River Plate en uno de los equipos más dominantes del continente. Ahora, el gran interrogante es cómo trasladará esa idea futbolística a la Tri.
Más allá de los esquemas tácticos, Gallardo tiene una identidad muy marcada: intensidad, vocación ofensiva, presión, movilidad y capacidad para adaptar el equipo a diferentes escenarios.
Uno de los aspectos que más caracteriza al entrenador argentino es su capacidad para adaptarse a cada rival.
A lo largo de su carrera ha utilizado distintos esquemas como el 4-3-3, 4-2-3-1, 4-1-3-2, 4-3-1-2, 3-5-2 e incluso líneas de cinco defensores cuando el contexto del partido lo requería.
Por eso, intentar anticipar cómo jugará Ecuador únicamente a partir de una formación puede resultar engañoso.
El dibujo cambia, pero los principios suelen mantenerse.
Gallardo pretende que sus equipos sean protagonistas, ocupen el campo rival, encuentren espacios para progresar y recuperen rápidamente la pelota después de perderla.
Esa capacidad de modificar nombres, posiciones y estructuras sin abandonar su identidad ha sido una de las características de sus equipos.
Los equipos de Gallardo buscan instalarse en campo rival desde el inicio del partido.
Su propuesta combina el juego posicional con una marcada verticalidad. No pretende monopolizar la posesión únicamente para acumular pases, sino utilizar el balón como herramienta para atacar.
Cuando su equipo tiene la pelota, suele priorizar:
Dependiendo de los futbolistas utilizados, estas ideas pueden provocar que la estructura cambie considerablemente cuando el equipo entra en fase ofensiva.
Un esquema que inicialmente aparece como un 4-3-3 o 4-2-3-1 puede transformarse, con posesión, en distribuciones cercanas al 2-3-5 o 3-2-5, con cinco futbolistas ocupando diferentes alturas y carriles del frente de ataque.
Uno de los recursos consiste en concentrar jugadores en determinados sectores para atraer al rival y posteriormente encontrar espacios en otras zonas del campo.
Otra de las señas de identidad del técnico argentino aparece inmediatamente después de perder el balón.
Su primera reacción no es replegarse.
Todo lo contrario.
La prioridad es ejercer una presión intensa para recuperar la posesión en los primeros segundos y volver a atacar.
Ese concepto, conocido como contrapresión o gegenpressing, fue una de las claves del éxito de River Plate durante la era Gallardo.
La estructura ofensiva de sus equipos está diseñada para que siempre haya varios futbolistas cerca del balón, facilitando una recuperación inmediata cuando se pierde la posesión.
Otro de los pilares del proyecto de Gallardo será el trabajo con las divisiones formativas.
De hecho, una de las solicitudes que realizó durante las conversaciones con la Federación Ecuatoriana de Fútbol fue tener una participación activa en el desarrollo de las selecciones juveniles.
No es una idea nueva. Durante su etapa en River Plate mantuvo una relación constante con las categorías inferiores del club.
El entonces entrenador de la Reserva, Juan José Borrelli, reveló que Gallardo les pidió replicar exactamente la idea futbolística del primer equipo.
“Nos pidió que fuéramos un equipo que atacara directamente y que presionara constantemente cuando no tuviéramos la posesión. También quería que arriesgáramos”, reveló el DT en un artículo publicado por FIFA.
El objetivo era reducir la distancia futbolística entre las categorías formativas y el plantel principal.
De esta manera, los jóvenes que daban el salto encontraban conceptos y comportamientos que ya conocían previamente.
Si Gallardo traslada esa filosofía a Ecuador, la intención será construir una línea de trabajo que conecte a las selecciones juveniles con la absoluta y facilite la incorporación de nuevos talentos durante el camino hacia 2030.
El estreno oficial de Marcelo Gallardo al frente de la Selección de Ecuador será durante la gira por Asia.
Su primer compromiso está programado para el 24 de septiembre, cuando la Tri enfrente a Corea del Sur.
Marcelo Gallardo propone un fútbol intenso y ofensivo, con presión tras pérdida, movilidad, ocupación de espacios y búsqueda constante de progresar hacia el arco rival.
El argentino ha utilizado diferentes formaciones durante su carrera, por lo que su identidad está más relacionada con principios de juego que con un único esquema táctico.
Marcelo Gallardo no utiliza una única formación y durante su carrera ha recurrido a esquemas como 4-3-3, 4-2-3-1, 4-3-1-2, 4-1-3-2 y 3-5-2.
Sus estructuras cambian dependiendo del rival, los futbolistas disponibles y el momento del partido, aunque mantiene principios como presión, intensidad y vocación ofensiva.
Ecuador podría convertirse en un equipo más agresivo para recuperar la pelota, vertical en ataque y flexible en sus estructuras tácticas.
Gallardo deberá adaptar sus principios a las características de los futbolistas ecuatorianos y al menor tiempo de entrenamiento disponible en una selección.
Según la información proporcionada sobre su llegada, Gallardo busca participar en el desarrollo y seguimiento de las categorías juveniles de Ecuador.
Durante su etapa en River Plate impulsó una conexión entre las divisiones formativas y el primer equipo para que compartieran principios futbolísticos.
Según la planificación proporcionada, Marcelo Gallardo debutará con Ecuador el 24 de septiembre de 2026 ante Corea del Sur.
El encuentro formará parte de la gira de la Selección por Asia y marcará el comienzo del nuevo proceso con rumbo al Mundial de 2030.

