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Este lunes 7 de septiembre del 2026 se marcó un día clave en la carrera de Richard Huera, vigente campeón de la Vuelta al Ecuador, con una destacada participación. El ciclista del Playón de San Francisco se presentó en el certamen, con el dorsal 1, para defender su título y tras haber sido atropellado en 2025.
El 17 de noviembre del 2024, Richard Huera cruzaba la meta en la Mitad del Mundo con el jersey amarillo de líder. En la penúltima etapa se había hecho con el primer puesto de la tabla general, por primera vez en toda la competencia, y consiguió mantenerlo en la última carrera de paso. Fue su primer título y se impuso al español Óscar Sevilla y al colombiano Nicolás Paredes.
Lo que fue aquel gran triunfo y esa imagen con los brazos en alto en el cierre de la carrera más prestigiosa del país parecía difuminarse en menos de un año. El 30 de junio del 2025, el corredor estuvo involucrado en un siniestro de tránsito.
Aquel incidente obligó al pedalista oriundo de Sucumbíos a poner un freno parcial a su carrera. Tras su recuperación y un periodo de 32 días, Huera consiguió retornar a la actividad profesional en la Vuelta a Colombia, el 1 de agosto del 2025, y no volvió a parar.
Antes de saltar en busca del bicampeonato en la Vuelta al Ecuador de 2026, este encabezó el pelotón dada su chapa de campeón. Tras santiguarse y escuchar la orden de salida, aún con aquel suceso en la memoria, desafió al pavimento, pero también, a un fantasma que, lejos de asustarlo, lo motiva a seguir.
Más de un año después del suceso y, casi dos de haber sido campeón, Huera terminó en el cuarto puesto de la primera etapa de la Vuelta. El objetivo, diría a EL COMERCIO después de la carrera de paso, es hacerse con el bicampeonato.
“Fue por Tulcán, en una intersección. Lamentablemente, un carro no me miró y me impactó de un costado. Estuve prácticamente 1 mes sin sin poder entrenar, sin poder subir a la bici. Pero bueno, creo que por estos momentos también es bueno pasarlo, creo que después de verme ahí bajo y volver a encontrarme con ese buen nivel creo que me dejan una grata satisfacción”, cuenta.
La recuperación tras la colisión le fue más difícil de lo que esperaba. Dijo que tuvo una microfisura en la pelvis y su hombro estuvo adormecido. No podía hacer fuerza. Hoy, dedica sus actuaciones a quienes estuvieron en esos momentos y a los que encuentran inspiración en él.
“Cada logro que consiga es para todas estas personas que me tienen la paciencia, me tienen el apoyo. El ciclismo es un deporte muy sacrificado, se pasa tiempo lejos de casa en fechas importantes donde debes decir que no incluso a la comida, a pasar con ellos, entonces, me siento muy afortunado y gracias a todos por apoyarme”, dice con una sonrisa.
Se emociona cuando, en la carretera, los niños lo ven y lo apoyan. Quiere que el país haga barra por él y sus compañeros. En su primera etapa, la distancia con Byron Guamá, quien se llevó el primer lugar, fue de 10 segundos; el líder contabilizó 03:16:30 horas en la carrera de paso.
Para lograr su meta del bicampeonato, sin embargo, Huera aún tiene plazo hasta el 13 de agosto, fecha en la que termina el evento. “Tarda en llegar, pero al final hay recompensa, en la zona de promesas”, diría Gustavo Cerati. En su primer título de la Vuelta y tras soportar lo soportado, el sucumbiense ya demostró que eso sí ocurre.