Casa Sara fue construida en Pucará, Loja. Tiene 456 m² de construcción. Cortesía Johanna Lozano

Casa Sara fue construida en Pucará, Loja. Tiene 456 m² de construcción. Cortesía Johanna Lozano

Sábado 09 de noviembre 2019

Dos obras ecuatorianas se destacaron en México

Redacción Construir  (I)
construir@elcomercio.com

En el 2014 el Directorio de Mutualista Pichincha seleccionó a Rodney Verdezoto como su diseñador de interiores y le pidió ideas innovadoras y frescas para renovar la agencia ubicada en el Centro Comercial El Bosque (Quito). Le advirtieron, eso sí, que probarían solo una parte, “porque somos muy tradicionales”, recuerda.

Independientemente del desenlace, Verdezoto se motivó y desarrolló un concepto basado en los cinco sentidos: visión, audición, olfato, gusto y tacto, que gustó al Directorio y que también llamó la atención de los realizadores de la Bienal Iberoamericana de Diseño, donde esta agencia se llevó una mención de honor.

Ahora, Verdezoto volvió a sorprender con un segundo lugar, en la categoría Oficinas, en la X Bienal Iberoamericana CIDI Interiorismo, Diseño & Paisajismo, que se realiza cada año en México.

Esta agencia de Mutualista Pichincha está en el Mall del Pacífico, en Manta. Cortesía Rodney Verdezoto

Esta agencia de Mutualista Pichincha está en el Mall del Pacífico, en Manta. Cortesía Rodney Verdezoto

Ese reconocimiento lo logró con otra agencia de Mutualista Pichincha, pero esta vez ubicada en Mall del Pacífico, en Manta. La construcción de la obra estuvo a cargo del arquitecto Diego Pazmiño, mientras que Verdezoto lideró su concepto.

En esta agencia los visitantes “viajan” experimentando una serie de sensaciones, pues un aroma delicado los envuelve desde que atraviesan la puerta principal. Luego, son seducidos con unos bocaditos de chocolate y claro, con la amabilidad de las cajeras, que ahora extienden la mano a cada uno de los visitantes.

En esta agencia predominan dos colores, el beige y el verde, tonos tierra con los que se busca que el cliente se sienta como en casa. Además, el diseño de los muebles, del techo y pisos, cuenta Verdezoto, están relacionados con la figura de la mujer. “Se trata de un concepto que busca seducir”.

En el diseño interior de esta obra, en Manta, predominan dos tonos tierra, el beige y el verde. Cortesía Rodney Verdezoto

En el diseño interior de esta obra, en Manta, predominan dos tonos tierra, el beige y el verde. Cortesía Rodney Verdezoto

En ese mismo certamen se impuso Casa Sara, de la arquitecta Johanna Lozano. Ella se llevó la medalla de oro en la categoría Interiorismo residencial. Lozano se mostró satisfecha con el premio obtenido ya que el jurado valoró cada detalle de la obra construida en Loja. Se trata de una casa de 456 m² de construcción, implantada en un terreno de 300 m².

Es una casa adosada a ambos lados, pero “realmente solo nos adosamos hacia un costado del vecino para tener tres fachadas para lograr mayor iluminación en los espacios”, cuenta Lozano.

Esta obra, con diseño minimalista, tiene tres fachadas. Cortesía Johanna Lozano

Esta obra, con diseño minimalista, tiene tres fachadas. Cortesía Johanna Lozano

En esa residencia decidieron colocar las áreas sociales en la parte posterior para integrarlas con el patio. Para ello recurrieron a unas puertas que se desvanecen en un módulo central. En la parte exterior hay un juego de iluminación, un área verde y otra más informal con una pérgola. En la parte alta hay cuatro dormitorios con su propio vestidor y cuarto de baño. En la habitación principal destaca un ‘walk in closet’ que mide cerca de 20 m². En ese planta también hay sala de TV y un amplio estudio.

Para la construcción de esta obra recurrieron a materiales cálidos como la madera para revestir los pisos. También hay vidrio templado en las escaleras que conducen a la segunda planta de Casa Sara.

El mobiliario es moderno y priman tonos neutros, al igual que en las paredes. Cortesía Johanna Lozano

El mobiliario es moderno y priman tonos neutros, al igual que en las paredes. Cortesía Johanna Lozano

De acuerdo con Lozano, se trata de recursos atemporales, ideales para mantener una obra vigente a pesar del paso de los años. Para ello también se valió de tonos neutros en paredes y mobiliario.

El diseño de la vivienda le tomó alrededor de ocho meses -parte arquitectónica y de diseño interior-; mientras que la construcción duró 11 meses y la decoración, un mes más.