Plantas aromáticas y comestibles se introducen en las viviendas con mobiliario diseñado para soportar su peso, sin presencia de humedad. Fotos: Diego Pallero / CONSTRUIR.

Plantas aromáticas y comestibles se introducen en las viviendas con mobiliario diseñado para soportar su peso, sin presencia de humedad. Fotos: Diego Pallero / CONSTRUIR.

Sábado 25 de agosto 2018

Cocinas que se conectan con la naturaleza

Paola Gavilanes. Coordinadora (I)

La ingesta de productos orgánicos es la nueva prioridad de hombres y mujeres que buscan mantenerse sanos.

Conscientes de esa necesidad, empresas locales han diseñado mobiliario con la posibilidad de incorporar plantas aromáticas y comestibles para uso diario. Entre las preferidas están albahaca, romero, orégano, menta, perejil...

Se trata de especies pequeñas que se adaptan al espacio diseñado para que crezcan, pues en general se las cultiva en departamentos pequeños.

Una propuesta de Cocinas Internacionales es colocarlas en los mesones de la cocina, donde se desarrollan muy bien. Según Fernando Ron, propietario, sus creaciones se inspiran en las tendencias que se tiene en Europa y que se muestran, específicamente, en la EuroCucina de Milán. Una última edición se cumplió en abril pasado y a esa cita, precisamente, acudió Ron. Quedó sorprendido con las nuevas propuestas.

En la página web oficial de la EuroCucina se observan refrigeradoras con capacidad para albergar plantas medicinales y comestibles gracias a su sistema de control de temperatura. También hay macetas sobre un extractor de olores, diseñado específicamente para soportar el peso de las plantas.

Las plantas crecen en macetas de varios tamaños.

Las plantas crecen en macetas de varios tamaños.

En el país, además de los mesones, se diseñan estanterías y contenedores para colocar variedad de plantas. Las primeras pueden colocarse en la parte alta de alguna pared, mientras que los contenedores lucen sobre muebles altos.

La tendencia de introducir el verde en las viviendas apareció hace ocho años en Europa. En Ecuador, desde hace cinco años, aproximadamente.

La incorporación del verde natural, además de ser una tendencia enfocada en cuidar la salud de las personas, es una respuesta a la falta de espacios verdes en las grandes ciudades, como Quito por ejemplo.

Así lo afirma la arquitecta Camila Andino, quien sembró un árbol de cedrón en la terraza del edificio donde compró su vivienda. En el balcón, en cambio, tiene naranjos.

La incorporación de los huertos orgánicos es sencilla, según el arquitecto Ron, que prefiere trabajar su diseño junto con el del mesón. Allí se define si la planta va en un espacio horizontal, en uno en forma de L o en una base circular.

Este huerto orgánico cuenta con una maceta de acero inoxidable. Debajo de ella hay un contenedor.

Este huerto orgánico cuenta con una maceta de acero inoxidable. Debajo de ella hay un contenedor.

La forma del mesón cumple con las necesidades de los propietarios y en función de su tamaño y forma se diseñan los espacios para las especies.

Una vez definido el espacio, se seleccionan los materiales. Los expertos sugieren uno con base pétrea, de cuarzo o porcelánico, pues esos tres materiales aíslan el agua, que sin control podría generar humedad.

Luego, se cumple con un pulido especial para que el contorno luzca amigable con la maceta, que es de acero inoxidable. Esa va sobre un contenedor que cumple con ciertos parámetros como un buen desfogue y filtración mediante sistemas de decantación de piedra. Aquello, además de la humedad, impide el paso de tierra o insectos a los niveles inferiores, como los cajones. La fijación de las plantas tarda entre uno y dos días.