Alrededor de 5 millones de personas en el mundo sufren de ceguera total debido a daños o enfermedades que han afectado a sus córneas

Alrededor de 5 millones de personas en el mundo sufren de ceguera total debido a daños o enfermedades que han afectado a sus córneas. Foto: https://www.ncl.ac.uk/press/

Jueves 31 de mayo 2018

#paraquecaches

Científicos fabricaron la primera córnea con impresión 3D

Redacción Afull (I)

Hace una década se hablaba del prometedor futuro de la impresión 3D. Y aunque durante varios años fue una técnica que servía únicamente para crear figuritas de plástico, la tecnología es cada vez más avanzada.

Esto es lo que han demostrado investigadores de la Universidad de New Castle (Reino Unido), quienes han logrado fabricar una córnea humana mediante la impresión 3D. Este trasplante artificial podría ayudar a millones de personas con ceguera permanente a ver nuevamente.

Alrededor de 5 millones de personas en el mundo sufren de ceguera total debido a daños o enfermedades que han afectado a sus córneas, asegura el estudio publicado por los científicos en la revista académica Experimental Eye Research.

¿Cómo se realizó este procedimiento? Primero, el equipo utilizó una impresora 3D de bajo costo y comenzaron a crear capas de biotinta en círculos concéntricos. Esto para formar una especie de andamio con forma de córnea.

El siguiente paso fue añadir a la estructura células madre. Así, estas comenzaron a crecer alrededor de las capas de biotinta. Una vez que las células madre se reprodujeron lo suficiente, la córnea estaba lista para ser trasplantada.

En un comunicado liberado por la Universidad de Newcastle, Che Connon, investigador líder del estudio y profesor de Ingeniería de Tejidos en la institución, aseguró que “muchos equipos alrededor del mundo han estado intentando encontrar la biotinta ideal para hacer factible este proceso”.

Video: YouTube, cuenta: Newcastle University


“Nuestro gel único, una combinación de alginato y colágeno, mantiene a las células madre vivas mientras se produce el material que es lo suficientemente rígido para mantener su forma pero al mismo tiempo suave como para que pueda ser aplastada por la boquilla de la impresora”.

Pese a que el primer prototipo está listo, los investigadores tienen todavía mucho trabajo por delante. Harán falta más pruebas y pasarán “varios años” hasta que este producto pueda ser aprobado para trasplantes en hospitales, asegura Connon.