
El Gobierno Nacional activó un operativo de seguridad en Quito con 2 000 efectivos adicionales para blindar los nueve distritos de la capital. Por disposición directa del presidente Daniel Noboa, tal como se informó en este Medio este lunes 3 de agosto de 2026, las autoridades implementaron una serie de intervenciones tácticas permanentes en la ciudad.
El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó que más de 2 000 nuevos efectivos de la Policía Nacional en Quito se suman a los 6 656 uniformados que ya patrullaban la urbe.
Este robusto contingente refuerza la seguridad en Quito mediante operaciones que se ejecutan las 24 horas del día. El despliegue abarca todos los distritos del Distrito Metropolitano, apoyado por unidades de las Fuerzas Armadas y equipos de Migración, que trabajan de manera articulada para neutralizar amenazas criminales en el territorio.
El objetivo del plan de seguridad en Quito es claro: impedir que las estructuras delictivas alteren el orden público y generen inestabilidad en la capital. El ministro Reimberg fue enfático al señalar que el Estado tiene conocimiento de las intenciones de ciertos grupos de causar caos. Por ello, la respuesta ha sido una activación inmediata del mando institucional.
“Con Quito no se van a meter”, advirtió el funcionario, añadiendo que los operativos de seguridad en Quito no tienen fecha de término y se mantendrán de forma indefinida en todos los sectores, priorizando la presencia policial en los barrios y zonas con mayores desafíos delictivos.
Sobre las críticas ciudadanas ante la falta de uniformados en las Unidades de Policía Comunitaria (UPC), el titular de la cartera del Interior explicó que el modelo de seguridad en Quito ha evolucionado hacia un despliegue territorial dinámico.
Según Reimberg, el policía debe patrullar las calles, recorrer barrios y enfrentar problemas en tiempo real, en lugar de permanecer confinado en oficinas fijas.
El Gobierno trabaja en la construcción de UPC más grandes, con capacidad para 16 personas en lugar de cuatro. Esto permitirá optimizar el número de agentes disponibles para labores de prevención e investigación que requiere la seguridad en Quito.
El ministro también cuestionó la recurrencia de casos donde sospechosos, incluyendo sujetos con historiales delictivos internacionales, son liberados por la justicia tras ser capturados con evidencias.
“Si tenemos que seguir y agarrarlos una, dos, tres veces, lo vamos a hacer”, sostuvo, instando al sistema judicial a alinearse con la velocidad y firmeza que los ciudadanos demandan para garantizar una seguridad efectiva en Quito.
Reimberg destacó que, desde enero hasta la fecha, la criminalidad en la ciudad ha disminuido un 12% y los robos comunes han descendido cerca de un 20%.
Estos resultados justifican el compromiso firme de mantener la seguridad en Quito frente a los grupos que pretenden el caos, aseguró el Ministro.