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El 24 de septiembre de 2026, los allanamientos contra una presunta red del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) llegaron hasta urbanizaciones de Samborondón y otros puntos de Guayas, Los Ríos y El Oro. La operación dejó más de 30 detenidos, según el ministro del Interior, John Reimberg.
Entre ellos estarían los responsables de dirigir y financiar una estructura dedicada a recibir cocaína de Colombia y enviarla desde puertos ecuatorianos.
El golpe de este jueves es el capítulo más reciente de una historia que comenzó mucho antes de que el nombre del cartel apareciera asociado a bandas ecuatorianas. En los expedientes, Ecuador figura primero como parte de una ruta para mover cocaína. Años después aparecen las negociaciones con traficantes del país y los acuerdos con grupos que podían dar seguridad a los cargamentos.
El rastro documental más antiguo se encuentra en una acusación de la justicia de Estados Unidos contra Nemesio Oseguera Cervantes, quien encabezó el CJNG, y Abigael González Valencia, vinculado a Los Cuinis.
Uno de los cargos les atribuye un intento de distribuir cocaína alrededor de 2009 en una operación que menciona a Ecuador, México y Estados Unidos. El expediente no identifica una estructura ecuatoriana del cartel en esa fecha, pero sí coloca al país dentro de una operación atribuida a sus dirigentes.
Ayer, ante la ONU, hablé de una realidad: ningún Estado puede enfrentar solo a un enemigo que cruza fronteras.
— Daniel Noboa Azin (@DanielNoboaOk) September 24, 2026
Y hoy, bajo la dirección de la Policía Nacional y con el apoyo de la DEA y el Comando Sur, desarticulamos una estructura vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación y… pic.twitter.com/CLnGhO64EW
Con el tiempo, el negocio adquirió una forma más visible. La cocaína procedente de Colombia ingresaba a Ecuador, donde podía ser almacenada y trasladada hacia los puntos de salida. Los envíos continuaban por tierra, aire, embarcaciones o contenedores hacia Centroamérica y México.
Esa es la ruta descrita por el Departamento del Tesoro estadounidense al investigar a uno de los traficantes ecuatorianos que buscó negociar con el CJNG.
En febrero de 2022, el Departamento del Tesoro identificó a Wilder Sánchez Farfán como un proveedor de grandes cantidades de cocaína para el Cartel de Sinaloa. El mismo reporte reveló que había enviado representantes a México para reunirse con integrantes del CJNG y establecer una relación de trabajo para importar cocaína desde Ecuador.
El dato muestra cómo un operador radicado en Ecuador buscaba compradores y socios entre organizaciones mexicanas. El informe habla de una negociación con el CJNG; no establece que Sánchez Farfán haya dejado de trabajar con Sinaloa ni que todos sus cargamentos hayan pasado al cartel de Jalisco.
Otra pieza de la operación quedó expuesta en junio de 2024. Al sancionar a Los Lobos y a su líder, Wilmer Chavarría, alias ‘Pipo’, el Departamento del Tesoro afirmó que la banda ecuatoriana prestaba servicios de seguridad al CJNG. Según la entidad, esa colaboración apoyaba los esfuerzos del cartel mexicano por dominar rutas de cocaína en Guayaquil.
La relación no se limitó a una descripción de las autoridades estadounidenses. En agosto de 2026, Reimberg anunció la captura de dos mexicanos presuntamente vinculados al CJNG y afirmó que operaban con Los Lobos para enviar droga mediante pistas clandestinas y avionetas hacia Norteamérica. La DEA informó que apoyó los operativos de ese día.
Los puertos también aparecen en las investigaciones ecuatorianas. En el caso ‘Río Chico’, la Fiscalía procesó a cuatro personas por cocaína que, según su investigación, estaba acopiada en una vivienda para ser enviada a Centroamérica con destino a carteles de Jalisco Nueva Generación. En su informe de labores, la institución consignó que el proceso estaba pendiente de audiencia preparatoria de juicio.
La investigación que desembocó en los allanamientos del 24 de septiembre duró ocho meses, de acuerdo con el ministro del Interior.
Reimberg describió una organización con tareas de acopio, transporte y comercialización de droga proveniente de Colombia. Los cargamentos serían enviados por vía marítima desde los puertos de Guayaquil y Machala hacia mercados internacionales.
Para ejecutar las detenciones se desplegaron más de 320 policías ecuatorianos, con apoyo de la DEA y de 50 integrantes del Comando Sur de Estados Unidos. Los operativos se desarrollaron en Guayaquil, Daule, Samborondón, Ventanas, Babahoyo, Puebloviejo, Vinces y Machala.
OPERACIÓN CONJUNTA ENTRE POLICÍA NACIONAL Y TROPAS NORTEAMERICANAS
— John Reimberg (@JohnReimberg) September 24, 2026
CABECILLAS, FINANCISTAS Y UNA ESTRUCTURA COMPLETA DE NARCOTRÁFICO QUE TENÍA VÍNCULOS DIRECTOS CON EL CARTEL JALISCO NUEVA GENERACIÓN CAYERON ESTA MADRUGADA EN TRES PROVINCIAS.
La operación fue ejecutada esta… pic.twitter.com/gTTKuJBHOe
Hay una diferencia con los casos anteriores. Reimberg afirmó que esta red no mantenía vínculos con bandas ecuatorianas y trabajaba directamente con el CJNG. Su declaración se refiere a la organización intervenida este jueves.
En agosto, el propio ministro había descrito una operación con participación de Los Lobos, mientras que el vínculo de esa banda con el cartel mexicano consta en el informe del Tesoro estadounidense de 2024.