Documentales a la carta para disfrutar en este verano
Un presupuesto millonario para mejorar las cárceles …
La política para el agua y el saneamiento se modifica
85 niños y adolescentes, a la espera de sus trasplantes
Talleres en parques de Quito, una opción al aire lib…
Ney Farías, hace 21 años lleva una prótesis y nada la frena
35 jóvenes emprenden con enfoque de conservación ambiental
Bolivia suma 67 feminicidios este 2021, uno de los p…

Antiguo párroco de Guápulo fue sentenciado a seis años de cárcel por abuso sexual

Según la Fiscalía, la víctima ayudaba en la catequesis en el despacho del expárroco, cuando fue abusada sexualmente por el religioso. Foto: Archivo/ EL COMERCIO

Según la Fiscalía, la víctima ayudaba en la catequesis en el despacho del expárroco, cuando fue abusada sexualmente por el religioso. Foto: Archivo/ EL COMERCIO

Según la Fiscalía, la víctima ayudaba en la catequesis en el despacho del expárroco, cuando fue abusada sexualmente por el religioso. Foto: Archivo/ EL COMERCIO

El expárroco de la Iglesia de Guápulo, Néstor Genaro B., fue sentenciado la tarde del jueves 21 de mayo del 2020, a seis años y ocho meses de cárcel por el abuso sexual de una menor de edad.

Francisco Freire, abogado de la víctima, señaló que el Tribunal Penal de Pichincha también ordenó que se impartan charlas y capacitación a los párrocos en Quito sobre prevención del abuso sexual y sobre los derechos de los niños y adolescentes. “Es un triunfo para los derechos de los niños”, apuntó el jurista.

En este proceso, la Fiscalía acusó al párroco por el delito de violación, pero dos miembros del Tribunal consideraron que no hubo “evidencias de acceso carnal”, por lo tanto lo condenaron por abuso, que implica tocamientos a la víctima. Además dispusieron una reparación integral para la familia de USD 5 000.

Según la Fiscalía, cuando la víctima era adolescente quería convertirse en ayudante de catequesis de la parroquia de Guápulo, barrio patrimonial de Quito. Acudió durante varios sábados al despacho del entonces párroco para ayudarle a pasar notas y a hacer trabajos en la computadora. Sin embargo, el religioso habría tocado partes íntimas de la menor y en una ocasión introdujo sus dedos en los genitales de la agredida.

El examen psicológico realizado a la víctima concluyó que presentaba estrés postraumático, señaló la Fiscalía.

Esta es la segunda sentencia contra el religioso. En el 2019 fue condenado a nueve años y cuatro mese de cárcel por el abuso de una niña de 10 años, hermana de la adolescente. El hecho ocurrió en el 2019.