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El Gobierno, a través del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI), ejecutó el traslado de 106 presos de la Cárcel Regional de Guayaquil entre la noche del jueves 9 de septiembre y la madrugada de este viernes 10 de septiembre de 2026 con el objetivo de reforzar el control de los privados de libertad.
El SNAI tomó la decisión de trasladar a las 106 presos a partir de labores de inteligencia y análisis de riesgos, con participación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas (FF.AA.).
Las 106 personas privadas de libertad (PPL) llegaron al Centro de Rehabilitación Social (CRS) Guayas N.° 4, conocido como Cárcel Regional de Guayaquil, desde varios centros penitenciarios.
Esta acción es parte de una “estrategia de seguridad penitenciaria” basada en labores de inteligencia, análisis de información y coordinación entre las instituciones que integran el Bloque de Seguridad, señaló el SNAI.
Según el SNAI, con la participación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) se identificó a personas privadas de libertad vinculadas con acciones que podrían alterar el orden y afectar la seguridad interna de los centros donde permanecían.
A partir de ese análisis, el SNAI, en coordinación con la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, ejecutó un operativo planificado para realizar los traslados bajo medidas de seguridad.
El Gobierno señaló que estas acciones buscan anticiparse a posibles amenazas y debilitar las dinámicas del crimen organizado dentro del sistema penitenciario.
De acuerdo con la información oficial, la Cárcel Regional de Guayas cuenta con condiciones de infraestructura y seguridad que permiten aplicar medidas de control reforzado sobre esta población penitenciaria.
El objetivo es limitar su capacidad de organización y prevenir acciones que puedan afectar la estabilidad de las cárceles.
El traslado forma parte de una planificación permanente que contempla el análisis de riesgos y la redistribución estratégica de la población privada de libertad, además del trabajo conjunto entre las instituciones del Bloque de Seguridad.
El SNAI indicó que estas intervenciones buscan fortalecer la capacidad del Estado para responder a amenazas dentro del sistema penitenciario mediante inteligencia, planificación y capacidad operativa.
La entidad sostuvo que los centros de privación de libertad permanecen bajo control del Estado y que los traslados responden a una planificación orientada a prevenir y enfrentar riesgos relacionados con la seguridad penitenciaria.