Estados Unidos interceptó y hundió este 28 de agosto de 2026 una embarcación que, según su Comando Sur, servía como punto de apoyo para operaciones de narcotráfico en aguas internacionales del Pacífico oriental. La acción se desarrolló en coordinación con Ecuador y Washington vinculó a la nave con Los Choneros, en medio del fortalecimiento de la cooperación bilateral en seguridad.
La Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental ejecutó la intervención por disposición del general Francis L. Donovan, comandante del Comando Sur de Estados Unidos. Los tripulantes fueron trasladados posteriormente a Ecuador, mientras que la embarcación fue hundida por las fuerzas estadounidenses. Los ocupantes, sin embargo, negaron ante medios ecuatorianos dedicarse al tráfico de drogas.
El Comando Sur informó que la embarcación operaba como una “estación de reabastecimiento flotante” para apoyar actividades ilícitas de tráfico de drogas en el mar. El organismo estadounidense aseguró que información de inteligencia permitió establecer que la nave había sido identificada previamente y era objeto de sanciones del Departamento del Tesoro.
Según la versión oficial estadounidense, la embarcación operaba en apoyo de Los Choneros. Washington califica a esta organización como “narcoterrorista”, una denominación adoptada por Estados Unidos dentro de su estrategia contra organizaciones vinculadas con el tráfico internacional de drogas.
Marines y miembros de la Armada estadounidense desplegados desde el USS San Antonio abordaron, registraron y aseguraron la embarcación. El Comando Sur sostuvo que el procedimiento se realizó sin incidentes y que las personas retiradas de la nave fueron escoltadas de manera segura hasta Ecuador.
Una vez concluido el procedimiento, las fuerzas estadounidenses hundieron la embarcación.
On Aug. 28, at the direction of #SOUTHCOM Commander Gen. Francis L. Donovan, and in coordination and collaboration with the Government of Ecuador, Joint Task Force Western Hemisphere (JTF-WHEM) successfully interdicted a vessel operating as a floating refueling station in support… pic.twitter.com/ZEj735JRmP
— U.S. Southern Command (@Southcom) August 29, 2026
Los tripulantes fueron trasladados a Manta, en Manabí, donde rechazaron estar involucrados en actividades de narcotráfico. Su versión contrasta con la información difundida por las autoridades estadounidenses sobre las circunstancias y el objetivo de la intervención.
Darlin Macías, uno de los tripulantes, aseguró ante medios de comunicación que habían salido a pescar. Otros integrantes de la embarcación también denunciaron haber sido sometidos durante el procedimiento estadounidense.
El Comando Sur, en cambio, sostuvo que la operación permitió cortar un punto crítico de la cadena logística utilizada por los traficantes. Donovan afirmó que la acción conjunta con Ecuador golpeó una operación que, según Estados Unidos, era responsable de movilizar cantidades significativas de droga por la región.
El uso de embarcaciones para abastecer operaciones de narcotráfico en el Pacífico ya había sido señalado días antes por autoridades estadounidenses.
Como publicó este Medio el 21 de agosto de 2026, una estructura con base en Ecuador utilizaba, según el Departamento del Tesoro estadounidense, barcos pesqueros y lanchas rápidas para movilizar cocaína hacia México. Las embarcaciones proporcionaban combustible, alimentos y asistencia médica en puntos coordinados en alta mar.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) sancionó el 20 de agosto a 15 personas y entidades y bloqueó 10 embarcaciones relacionadas con esa estructura. Estados Unidos vinculó a integrantes de esa red con Los Choneros y Los Lobos.
La interceptación se produce dos días después de que el Comando Sur informara sobre su apoyo, junto con la DEA, a los operativos Jericó y Factoría ejecutados por la Policía Nacional de Ecuador contra estructuras vinculadas con Los Choneros y Los Lobos.
La operación marítima del 28 de agosto forma parte, según el Comando Sur, de los objetivos de la Coalición Contra Carteles de las Américas y de la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental para desarticular las redes logísticas utilizadas para el tráfico de drogas en la región.