
El contingente de élite llegó a Guayaquil para sumarse a los operativos de control bajo el estado de excepción vigente. Este viernes 19 de junio de 2026, la Base Aérea Simón Bolívar de Guayaquil recibió a 145 soldados Iwias.
Los militares arribaron a la urbe porteña para integrarse a la ofensiva total contra el crimen organizado. El arribo de estos comandos, transportados en aeronaves de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE), marca un hito en el despliegue militar en Guayaquil, especialmente en las provincias más afectadas por los índices de homicidios en el país.
Los soldados Iwias, oriundos de comunidades indígenas de Pastaza, son reconocidos por su rigurosa preparación táctica y su capacidad para operar en condiciones extremas.
Su llegada a la costa ecuatoriana es parte del refuerzo estratégico ordenado tras la declaratoria de conflicto armado interno y el Decreto Ejecutivo 423, emitido el pasado 16 de junio.
El Teniente Coronel Álex Quevedo, comandante del Ala de Combate N.º 22, explicó que estos comandos no solo realizarán patrullajes militares en Guayaquil, sino que también potenciarán la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas Ecuador en los puntos identificados como prioritarios por los servicios de inteligencia.
La unidad de élite se suma al contingente de 5 000 militares asignados a la provincia del Guayas para intensificar los controles de armas, municiones y explosivos.
La movilización es parte de un plan de mayor alcance que contempla la presencia de 13 000 efectivos desplegados de manera permanente en cuatro provincias estratégicas.
Según la planificación militar, la distribución del personal es la siguiente:
El comandante Quevedo enfatizó que los operativos serán sostenidos. La presencia de las tropas en cantones críticos, como Guayaquil y Durán, se mantendrá bajo una consigna de operaciones militares permanentes hasta que el mando general disponga lo contrario.
El objetivo de este despliegue, que incluye a miembros del Ejército, la FAE y la Armada, es neutralizar la violencia y recuperar la paz ciudadana en las zonas más conflictivas de la región.