
Una salida nocturna que empezó en una discoteca terminó con una denuncia por robo con escopolamina en el norte de Quito. Cinco jóvenes continuaron la fiesta con personas que conocieron esa noche y, horas después, descubrieron la pérdida de objetos personales y bienes de un departamento. El testimonio de una de las víctimas a TVC permite reconstruir lo ocurrido.
El grupo salió de una fiesta y acudió a un departamento ubicado en Quito Tennis, en el norte de la capital. Antes, los jóvenes conocieron a varias personas en una discoteca y conversaron con ellas.
Cuando el establecimiento cerró, decidieron continuar la celebración en un ‘after’. Cada grupo se trasladó en su propio vehículo hasta el departamento.
Una de las víctimas contó que tomó un solo shot. Sus amigos también consumieron una bebida. Según su relato, en menos de cinco minutos todos quedaron dormidos.
El joven afirmó que despertaron cerca de ocho horas después. Entonces descubrieron que faltaban teléfonos, billeteras, relojes y otras pertenencias.
En el departamento también faltaban ropa, perfumes, computadores y un equipo de DJ. El perjuicio reportado superó los 5 000 dólares.
La víctima aseguró que el grupo acudió a realizarse exámenes toxicológicos después del hecho. Según su testimonio, los resultados detectaron escopolamina y un ansiolítico sedante.
El joven también señaló que el grupo no recordaba lo sucedido durante varias horas.
Hugo Navarrete, docente investigador de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), explica que los efectos de la escopolamina dependen de la dosis, la cantidad que absorbe el organismo y la vía por la cual ingresa la sustancia.
Según Navarrete, los efectos pueden aparecer entre 30 minutos y dos horas después de la exposición. La máxima intensidad suele presentarse durante las primeras horas.
Tras despertar, los jóvenes revisaron las cámaras de seguridad del edificio. Las grabaciones registraron a varias personas cuando salían del inmueble con pertenencias.
Las imágenes también registraron a una mujer que abordó un vehículo blanco que esperaba en el exterior.
Una de las víctimas aseguró que identificaron a los sospechosos y que presentaron una denuncia.
El testimonio también menciona una botella que llegó abierta al departamento. Según el joven, las personas que conocieron esa noche dijeron que bebieron de esta durante el traslado.
Navarrete explica que el organismo necesita absorber una cantidad suficiente de escopolamina para que aparezca una intoxicación. Esa cantidad cambia según la dosis, la vía de ingreso y cada persona.
El docente investigador señala que la ingestión constituye la principal vía de intoxicación en casos relacionados con delitos. La sustancia puede ingresar a través de bebidas o alimentos.
Navarrete también explica que el contacto con un papel, un billete o un simple roce no suele aportar una cantidad suficiente para causar una intoxicación aguda.
La absorción a través de la piel requiere formulaciones especiales. Los parches transdérmicos utilizados con fines médicos, por ejemplo, liberan el medicamento durante aproximadamente 72 horas.
Navarrete explica que la escopolamina puede provocar confusión, desorientación, dificultad para concentrarse y problemas de memoria.
Otros síntomas incluyen somnolencia o agitación, boca seca, pupilas dilatadas, visión borrosa, taquicardia, disminución de la sudoración, aumento de la temperatura corporal y retención urinaria.
El docente investigador también señala que la escopolamina no controla por completo la mente de una persona. La intoxicación puede alterar el juicio, disminuir la capacidad crítica, causar desorientación y afectar la memoria.
En dosis elevadas puede provocar convulsiones, alteraciones graves del ritmo cardíaco, depresión respiratoria, coma e incluso la muerte. Navarrete explica que la combinación con alcohol u otros medicamentos depresores del sistema nervioso central puede aumentar los riesgos.
La Policía registró 252 denuncias por robo a personas bajo la modalidad de aturdimiento mediante sustancias en el distrito Eugenio Espejo durante el primer semestre de 2026.
En el mismo período de 2025, la cifra llegó a 155 denuncias.
Navarrete recomienda prestar atención a las bebidas y los alimentos, especialmente en bares y otros espacios sociales. También aconseja evitar bebidas o alimentos que ofrecen personas desconocidas o recién conocidas.
Ante síntomas como confusión, somnolencia, desorientación o pérdida de memoria, la recomendación consiste en acudir a un centro de salud lo antes posible.
Los análisis toxicológicos permiten identificar la sustancia presente en el organismo. Navarrete explica que otras sustancias, como benzodiacepinas, GHB, ketamina, alcohol u otros sedantes, también pueden producir síntomas similares.
Cinco jóvenes denunciaron el robo de sus pertenencias después de continuar una fiesta con personas que conocieron esa noche y acudir a un departamento en Quito Tennis.
Una de las víctimas contó a TVC que consumieron bebidas y quedaron dormidos. Al despertar unas ocho horas después, descubrieron la pérdida de teléfonos, billeteras, relojes y otros bienes.
Una de las víctimas aseguró que los exámenes toxicológicos detectaron escopolamina y un ansiolítico sedante.
El joven también señaló que el grupo no recordaba lo ocurrido durante varias horas. El caso consta dentro de una denuncia y las afirmaciones sobre las sustancias corresponden al testimonio de la víctima.
El perjuicio reportado por las víctimas superó los 5 000 dólares.
Los jóvenes denunciaron la pérdida de teléfonos, billeteras y relojes. Del departamento también faltaron ropa, perfumes, computadores y un equipo de DJ.
Las cámaras registraron a varias personas cuando salían del inmueble con pertenencias y a una mujer que abordó un vehículo blanco.
Una de las víctimas aseguró que los sospechosos fueron identificados y que el grupo presentó una denuncia. Las autoridades deberán determinar responsabilidades dentro de la investigación.
La ingestión mediante bebidas o alimentos constituye la principal vía de intoxicación en casos relacionados con delitos, según el investigador Hugo Navarrete.
El organismo necesita absorber una cantidad suficiente para generar una intoxicación. La cantidad necesaria depende de factores como la dosis, la vía de ingreso y las características de cada persona.