USD 26 millones en repavimentación invertirá este 2021 el Municipio de Quito

En la avenida Galo Plaza Lasso, en el norte de Quito, se han formado baches que dificultan el paso de los autos. Foto: Julio Estrella / El Comercio

En la avenida Galo Plaza Lasso, en el norte de Quito, se han formado baches que dificultan el paso de los autos. Foto: Julio Estrella / El Comercio




En la avenida Galo Plaza Lasso, en el norte de Quito, se han formado baches que dificultan el paso de los autos. Foto: Julio Estrella / El Comercio

Para trasladarse al intercambiador de Carcelén desde la extensión de la avenida Simón Bolívar, en el extremo norte de Quito, los conductores deben sortear al menos 80 baches en un tramo de 600 metros de la vía principal de Santo Domingo de Carretas.

Esta arteria de dos carriles está en malas condiciones, lo que complica no solo la circulación de autos, sino incluso de peatones por falta de veredas.

Los carros transitan despacio, con cuidado, para no caer en los huecos. “Se dañan las suspensiones y los amortiguadores. Se forman pupos en los neumáticos y es difícil trabajar en esas condiciones”, manifestó el taxista Manuel Cuenca que labora en ese sector.

En la av. Galo Plaza Lasso, la cual conecta a los barrios de Carcelén Industrial, Ponceano, Real Audiencia, la Rumiñahui, la Kennedy, entre otros, con el parque Bicentenario y el intercambiador de El Labrador, hay más de 100 agujeros, algunos profundos.

La calzada tiene fisuras y desniveles. Para los conductores es incómodo manejar porque deben esquivar los huecos, y la lluvia agrava el problema.

“Algunos baches se llenan de agua y no se los puede identificar, y con los aguaceros se agrandan los hoyos”, expresó Víctor Guzmán, quien trabaja en la Galo Plaza y transita por esa arteria a diario.

Las lluvias que se han registrado en Quito en las últimas semanas han pasado factura a las vías. Por eso, como medida de previsión, desde enero del 2021, la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (Epmmop) ha realizado más de 19 000 intervenciones entre baches, zanjas y adoquinado en 700 vías.

Los conductores coincidieron en que caer en los huecos representa daños en los amortiguadores o desalineación de la dirección. En la foto, la avenida Galo Plaza Lasso y Capitán Ramón Borja, norte de Quito. Foto: Galo Paguay / EL COMERCIO

Según la entidad, el fuerte temporal no permite realizar bacheo pues el trabajo no sería el óptimo y el tiempo de duración del mantenimiento disminuiría. Por eso se aprovecha cuando no hay lluvias.

En los últimos días se trabajó en el mantenimiento de las rutas que, por el mal tiempo, se han deteriorado. Por ejemplo, la Galo Plaza Lasso, Eloy Alfaro, Patria y Maldonado. También en varias vías de Solanda, El Quinche, el centro y valles.

Este miércoles 17 de marzo por la mañana se hizo bacheo en la intersección de las avenidas Amazonas y Río Coca, en el norte de la capital. A esto se suma que avanza el Plan municipal de repavimentación kilómetro a kilómetro en diferentes zonas de Quito.

En la Epmmop se informó que en la siguiente fase de la repavimentación se trabajará en 100 km de vías.

Desde la semana pasada se han lanzado los paquetes de licitaciones a través de contratación pública.

“Esos trabajos se enfocarán especialmente en los sectores de Calderón, Tumbaco, Los Chillos, sur de Quito y un par de vías en el hipercentro de la ciudad”, precisó Rafael Carrasco, gerente de Epmmop.

En administración directa se trabaja actualmente en la ciudadela Jaime Roldós, Chillogallo, San Francisco de Rumiurcu, Pisulí, entre otras. Se terminó labores en la Loja, Nazareth, Jacinto Collahuazo y Puruhá de La Magdalena, Milton Jácome y Los Ceibos.

El presupuesto que entregó el Gobierno central al Municipio este 2021 bajó casi en USD 300 millones, lo que dificulta el desarrollo de obras.

No obstante, según la Epmmop, el Gobierno entregó USD 36 millones en bonos del Estado a la entidad, de los cuales, USD 26 millones se destinarán a repavimentación.

Mientras las obras se ejecutan y se llama a concurso, otras vías requieren ser intervenidas con urgencia porque se deterioran. Por ejemplo, un tramo de la avenida Simón Bolívar, a la altura de Pueblo Blanco antes de llegar al intercambiador de Carapungo, tiene 50 baches.

La gente que vive en ese sector comenta que los carros circulan a alta velocidad y el sitio es peligroso por el riesgo de los accidentes de tránsito.
De igual forma hay huecos en la Pérez Guerrero, en el Puente del Guambra, en la autopista General Rumiñahui y en la Simón Bolívar.

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