
Los siniestros de tránsito mantienen una presión constante sobre la movilidad y la seguridad vial de Quito. Las cifras muestran víctimas, vías y momentos que se repiten, mientras el Municipio aplica controles y prepara cambios en el transporte público. Expertos apuntan a un problema que supera los operativos y alcanza la educación vial, la infraestructura, la planificación y la conducta de quienes utilizan las calles.
Los indicadores de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) señalan que en Quito ocurre un siniestro de tránsito cada 2 horas con 21 minutos. Además, una persona muere por esta causa cada 32 horas con 53 minutos.
La serie de Quito Data Vial muestra un crecimiento anual entre 2023 y 2025. En 2023, la AMT contabilizó 3 601 siniestros, 2 279 lesionados y 250 fallecidos. Para 2024, las cifras llegaron a 3 708 siniestros, 2.201 lesionados y 261 fallecidos.
En 2025, Quito registró 3.831 siniestros, 2.434 lesionados y 296 fallecidos. La cifra de muertes creció en 35 casos frente a 2024.
El corte de enero a julio de 2026 suma 2 228 siniestros, 1 367 lesionados y 147 fallecidos.
El perfil de las víctimas fatales muestra una constante. Entre enero y julio de 2026, los hombres representan el 78% de los fallecidos y las mujeres, el 22%.
El grupo de 20 a 29 años concentra el 33% de las víctimas fatales. Le siguen las personas de 30 a 39 años, con el 25%.
Las motocicletas ocupan un lugar central dentro de esta radiografía. Los ocupantes de motocicleta representan el 45% de las víctimas fatales de 2026. Los peatones alcanzan el 28% y los ocupantes de vehículos de cuatro ruedas, el 16%.
La tendencia tampoco aparece únicamente en 2026. Los motociclistas representaron el 42% de los participantes en siniestros fatales de 2023, el 40% en 2024 y el 44% en 2025.
Alfredo León Banderas, experto en movilidad, identifica precisamente a los jóvenes y motociclistas entre los perfiles que requieren mayor atención.
Para el especialista, medidas como horarios para transporte pesado, restricciones y controles pueden ayudar, pero tienen un alcance limitado si Quito no construye una política integral de educación y seguridad vial.
León también cuestiona la preparación de quienes obtienen una licencia y considera que el problema requiere corresponsabilidad. A su criterio, ninguna ciudad puede colocar un agente detrás de cada conductor y esperar que el control sustituya a la cultura vial.
Los datos de enero a julio también permiten localizar parte del problema. La avenida Simón Bolívar registra 225 siniestros, la cifra más alta entre las vías que aparecen en Quito Data Vial.
La avenida Mariscal Sucre ocupa el segundo lugar, con 188. Le siguen la Maldonado, con 86, y la 6 de Diciembre, con 60.
La distribución semanal también marca diferencias. El sábado concentra 370 siniestros; el domingo, 362; y el viernes, 361. Entre esos tres días suman 1 093 casos, cerca del 49% de los 2 228 siniestros del período.
Por horarios, el registro muestra varios picos. La franja de 06:00 a 06:59 suma 130 casos y la de 07:00 a 07:59 registra 129. Entre las 17:00 y 17:59 aparecen otros 124 y entre las 18:00 y 18:59, 121.
Los choques encabezan los tipos de siniestros, con 819 casos entre enero y julio de 2026.
El Municipio concentra parte de su respuesta en los controles. Entre el 1 de enero y el 14 de agosto de 2026, la AMT aprehendió a 860 conductores por conducir en estado etílico. En igual período de 2025 registró 447.
La diferencia representa un incremento del 92,4% en las aprehensiones. La AMT relaciona ese resultado con 412 operativos en el norte, centro, sur y la avenida Simón Bolívar.
Los vehículos particulares concentran 692 casos. Después aparecen las motocicletas, con 125; taxis, con 31; transporte público, con seis; transporte de carga, con tres; y transporte escolar e institucional, con tres.
Los hombres representan 828 de los 860 aprehendidos. Las mujeres suman 32. El mayor número de casos corresponde al grupo de 18 a 35 años.
Las aprehensiones no permiten concluir por sí solas que el número de personas que conduce bajo efectos del alcohol creció en esa misma proporción. El incremento también coincide con los operativos que reporta la AMT.
Los indicadores asociados a esta causa probable muestran una reducción pequeña. Entre enero y el 14 de agosto de 2025 hubo 338 siniestros, 221 lesionados y 16 fallecidos. En igual período de 2026, la AMT contabilizó 332 siniestros, 215 lesionados y 15 fallecidos.
La diferencia equivale a seis siniestros menos, seis lesionados menos y un fallecido menos. La AMT atribuye parte de esa reducción a los controles.
Los controles constituyen solo una parte del problema para los especialistas consultados. Andrés Castillo, experto en movilidad e infraestructura, pone el foco sobre la capacidad que tiene la ciudad para responder cuando un siniestro bloquea una arteria estratégica.
El volcamiento de un tanquero en la Ruta Viva mostró esa vulnerabilidad. El siniestro provocó una fuerte congestión en una vía por la que circulan más de 90.000 personas.
Castillo considera que Quito necesita planes de contingencia para siniestros de alta magnitud en vías con elevados flujos vehiculares. Como ejemplo, compara la Ruta Viva con la avenida General Rumiñahui, donde existen puntos que permiten desviar vehículos antes de determinados sectores.
Según su análisis, la Ruta Viva ofrece menos posibilidades para redistribuir el tránsito cuando un siniestro bloquea un tramo estratégico. Las obras que actualmente ocupan diferentes vías de Quito añaden presión sobre la movilidad.
León Banderas coloca otro componente sobre la mesa. A su criterio, Quito necesita educación vial tanto para conductores como para peatones y otros actores. También señala la necesidad de preparar a los agentes encargados de aplicar las regulaciones.
El experto menciona situaciones cotidianas como estacionamientos indebidos, invasión de carriles, incumplimiento de horarios del transporte pesado y cruces de peatones fuera de sitios adecuados como expresiones de un problema de cultura vial.
Quito registra 2 228 siniestros de tránsito entre enero y julio de 2026, con 1 367 personas lesionadas y 147 fallecidas.
Los indicadores de la AMT señalan que en la capital ocurre un siniestro cada 2 horas con 21 minutos y una muerte cada 32 horas con 53 minutos.
Los siniestros aumentaron de 3 601 en 2023 a 3 831 en 2025, mientras las muertes pasaron de 250 a 296.
En 2024 se registraron 3 708 siniestros y 261 fallecidos. Para 2025, las muertes crecieron en 35 casos frente al año anterior.
Los hombres, los jóvenes y los ocupantes de motocicletas concentran una parte importante de las víctimas fatales registradas en 2026.
Los hombres representan el 78% de los fallecidos y el grupo de 20 a 29 años concentra el 33%. Los ocupantes de motocicletas representan el 45% de las víctimas fatales.
La avenida Simón Bolívar encabeza el registro con 225 siniestros entre enero y julio de 2026.
La avenida Mariscal Sucre ocupa el segundo lugar, con 188 casos; la Maldonado registra 86 y la 6 de Diciembre suma 60.