
El Municipio de Quito proyecta prolongar la avenida Amazonas, la avenida Real Audiencia y la calle Rafael Aulestia. Esta propuesta busca crear nuevas conexiones en el norte de la ciudad, mejorando así la movilidad urbana. Sin embargo, genera cuestionamientos por la intervención prevista en los alrededores del Parque Bicentenario.
El proyecto contempla tres conexiones viales. La prolongación de la avenida Amazonas partirá desde el Centro de Convenciones Metropolitano hasta la calle Luis Tufiño. Este tramo tendrá una longitud aproximada de 2,2 kilómetros y formará parte del anillo vial del norte de Quito.
Además, la avenida Real Audiencia se extenderá 920 metros y la calle Rafael Aulestia sumará cerca de 1,5 kilómetros. Ambas vías permitirán conectar la avenida Galo Plaza Lasso con la calle Luis Tufiño.
La propuesta contempla cuatro carriles para vehículos, un carril de estacionamiento, un parterre central, una ciclovía y un boulevard junto al Parque Bicentenario.
La prolongación de la avenida Amazonas tiene un presupuesto referencial cercano a los siete millones de dólares.
Intervenciones modifican espacios dentro del Bicentenario
Las vías se construirían junto al Parque Bicentenario, uno de los principales espacios verdes de Quito. Como parte de los trabajos previos, el Municipio demolió 14 galpones ubicados dentro del parque.
La intervención duró 120 días e incluyó el desmontaje de estructuras metálicas, mampostería y retiro de escombros.
El Cabildo señaló que esas edificaciones cumplieron su vida útil y que los trabajos buscan recuperar espacios del antiguo aeropuerto.
El principal debate se concentra en el efecto que las nuevas conexiones podrían generar sobre el Parque Bicentenario.
Colectivos ciudadanos expresaron su preocupación por la intervención y analizan presentar una acción de protección con respaldo de la Defensoría del Pueblo.
Andrés Castillo, experto en movilidad, señala que la obra debe analizarse desde su impacto en la movilidad, el urbanismo y el espacio público, no solo por la construcción de nuevas vías.
A su criterio, la prolongación de la avenida Amazonas puede mejorar la conexión del norte de Quito al reducir recorridos y distribuir mejor el tránsito.
No obstante, considera que el resultado dependerá de que la intervención incluya transporte público, movilidad peatonal, bicicletas y elementos urbanos.
“Si la obra únicamente busca mover más autos tengo mis reservas. Pero si forma parte de un plan integral de movilidad donde se fortalezca el transporte público, los peatones y bicicletas, considero que sí es una intervención positiva”, explicó.
Castillo advierte que ampliar la capacidad vial puede generar el fenómeno conocido como demanda inducida.
Esto significa que una vía con mayor capacidad puede atraer más vehículos con el tiempo y volver a presentar problemas de congestión.
También señala que el Parque Bicentenario debe conservar la mayor cantidad posible de áreas verdes y espacios recreativos, debido a su función como espacio público tras el retiro del antiguo aeropuerto.
Las avenidas Amazonas y Real Audiencia, y la calle Rafael Aulestia.
El proyecto busca crear nuevas conexiones en el norte de Quito. La Amazonas se extendería unos 2,2 kilómetros, la Real Audiencia 920 metros y la Rafael Aulestia cerca de 1,5 kilómetros.
Tendrá cuatro carriles vehiculares, estacionamiento, parterre, ciclovía y un boulevard.
La vía conectará el Centro de Convenciones Metropolitano con la calle Luis Tufiño, junto al Parque Bicentenario, y tendrá un presupuesto referencial cercano a siete millones de dólares.
Por el posible impacto sobre las áreas verdes y el espacio público.
Colectivos ciudadanos cuestionan las intervenciones previstas alrededor del parque y analizan presentar una acción de protección con respaldo de la Defensoría del Pueblo.
Podría reducir recorridos y distribuir mejor el tránsito.
El experto en movilidad Andrés Castillo considera que la conexión puede ser positiva si forma parte de un plan integral que también priorice transporte público, peatones y bicicletas, y no únicamente el tránsito de automóviles.
Es el aumento del tráfico provocado por una mayor capacidad vial.
Aunque construir o ampliar vías puede aliviar inicialmente la congestión, con el tiempo puede atraer más vehículos y volver a saturarlas. Por ello, expertos plantean combinar estas obras con transporte público y movilidad sostenible.