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El intercambiador de la avenida Occidental (Mariscal Sucre, su nombre oficial) y la Mariana de Jesús ha sido motivo de discrepancias, conflictos y malentendidos entre los habitantes de los siete barrios de la zona y el Municipio de Quito. Sin embargo, el Municipio y los vecinos llegaron a los primeros acuerdos que permitirán la construcción de esta solución vial, suspendida el 15 de noviembre del año pasado.
En la noche del 14 de enero del 2025, las autoridades municipales, entre ellos la directora de la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas, Claudia Otero, el secretario de Movilidad, Álex Pérez, y la administradora de la zona La Mariscal, Ana Rodríguez, se reunieron con los dirigentes de los siete barrios que viven en esa zona sobre la avenida Occidental.
Los vecinos han dicho que no están en contra de la construcción de esta solución vial. Sin embargo, como dice Otero, “tienen demandas históricas”, que no están necesariamente comprendidas en la planificación de este intercambiador.
Entre estas demandas, están un círculo vial, un paso peatonal de acceso de la UTE y el barrio Las Casas. También pidieron que se haga un puente en la calle Padre Damián, pues allí solo hay un pequeño puente que no podría abastecer un movimiento fluido de vehículos.
Hay otras propuestas como el mejoramiento de las vías, más controles sobre los vehículos que se estacionan en algunas calles y la verificación de los permisos de taxis en la Mariana de Jesús.
Uno de puntos más complejos es el pedido que se haga una vía que una la Mariscal Sucre con la calle Juan Pablo II. Sin embargo, las autoridades municipales aclararon que esto es aún más complejo porque implica un trazado vial. Y esto no lo puede resolver ninguna dependencia municipal, sino que es algo más complejo, que requiere tratamiento en el Concejo Metropolitano, que, a su vez, exige un proceso más largo para su construcción.
Otero y Rodríguez afirman que los pedidos de los vecinos tienen sentido. Sin embargo, no es algo que se pueda implementar, sino que requieren de estudios de prefactibilidad y factibilidad. La Epmmop se comprometió a entregar estos análisis en un plazo de seis semanas y comunicárselo a la comunidad.
Sin embargo, en un diálogo con EL COMERCIO, Otero dijo que estas obras no son parte de la solución vial que van de la mano con el intercambiador de la avenida Occidental y Mariana de Jesús. Aclaró, sin embargo, que el problema fundamental del intercambiador, que bloqueaba el acceso de estos barrios hacia la Mariana de Jesús y al norte por la avenida Occidental ya tuvo modificaciones.
“Ya hicimos una reforma geométrica para salir a Mariana de Jesús porque la parte que no podían era incorporarse directamente a Mariana de Jesús. Y para ir al norte, bajan hacia la Mariana de Jesús y toman luego la calle Nuño de Valderrama, que les permitirá acceder a la Mariscal Sucre”, dijo Otero.
Desde la administración de Paco Moncayo en la Alcaldía de Quito (2000-2009), la Universidad UTE y su Facultad de Ingeniería diseñó una propuesta integral para esta zona. Allí se encuentra su campus. Klever Chalá, poblador de esta zona, dijo a EL COMERCIO que la UTE incluso donó terrenos para que se pudiera implementar sus propuestas.
Sin embargo, el rector de la UTE, Ricardo Hidalgo Ottolenghi, negó tajantemente esta propuesta. Lo que sí han planteado es comenzar un proceso de expropiación.
“No, no estamos donando. Eso es lo que han dicho los de la comunidad. La universidad no tiene dinero para donar terrenos porque para eso debería llamar a una consulta. Nosotros estamos cediendo alrededor de media hectárea de terreno, que debemos negociar con las autoridades del Distrito Metropolitano en las mejores condiciones, tanto para el Municipio como para la Universidad”, dijo Hidalgo.
La propuesta de la Facultad de Ingeniería incluye la prolongación de una avenida que existe en los barrios sobre el occidental: Juan Pablo II y la construcción de un puente que es la solución peatonal.
Con la finalidad de ensanchar la vía, la Universidad UTE está dispuesta a negociar con el Municipio la expropiación de una zona que limita con la quebrada. Esto permitiría tener una doble vía de acceso tanto de entrada como de salida. “Después tenemos dos alternativas para que tanto los estudiantes como la gente que vive en los barrios pueda acceder a la avenida Mariana de Jesús o ir hacia el norte.
Según Hidalgo admite que los técnicos del Municipio entendieron que se trata de algo técnicamente viable, no han tenido una respuesta más concluyente de esta posibilidad. Y es que esta solución integra el tema de la calle Juan Pablo II, que no está en contemplado en el diseño de original del intercambiador y porque requiere de un tratamiento administrativo y legislativo más profundo y prolongado.
