
Manejar por Quito estos días significa toparse con conos, maquinaria y desvíos en casi cualquier zona de la ciudad. El Municipio tiene abiertos 25 trabajos viales al mismo tiempo, según su propio portal de obras. Esta cifra no es una percepción exagerada, sino una realidad repartida por casi todo el mapa de la capital.
Los trabajos viales cubren nueve zonas del Distrito Metropolitano hasta este miércoles 22 de julio de 2026: Eugenio Espejo, La Mariscal, Manuela Sáenz, Eloy Alfaro, Quitumbe, Calderón, La Delicia, Los Chillos y Tumbaco.
Algunos tramos son largos: 15 kilómetros en La Floresta, 11 en la avenida Oswaldo Guayasamín, 7 en Galo Plaza Lasso y 6.7 en la Panamericana Norte.
Otros son más pequeños, como el arreglo de la calle de La Esperanza en Conocoto o el cambio de adoquinado en varias calles de Quitumbe y Los Chillos.
El Municipio responde que nada de esto es improvisado. Julio y agosto son meses de verano, con buen clima para excavar, poner asfalto y hormigón, pintar señales y estabilizar terrenos.
Además, coinciden con las vacaciones escolares, cuando circulan menos carros. Menos tráfico da más margen para cerrar calles sin trabar tanto la ciudad. El Municipio lo resume así: cuando baja el tráfico, sube el ritmo de las obras.
Según el Municipio, antes de que llegue una máquina a una calle, hay meses de trabajo invisible: estudios, diseños, presupuestos, certificaciones y otros procesos administrativos.
A veces el proceso se alarga más por observaciones o impugnaciones.
El argumento del Municipio es que Quito acumuló años con vías sin mantenimiento y que esta administración decidió atacar ese rezago de golpe.
Aunque admite que tener tantos trabajos abiertos incomoda a los conductores, defiende que esperar más tiempo habría significado vías más deterioradas y peligrosas.
No todos coinciden con el diagnóstico municipal sobre el momento y la forma de ejecutar estos trabajos. Andrés Castillo, experto en movilidad e infraestructura, considera que las obras públicas en Quito tendrán un impacto positivo a largo plazo, pero actualmente generan un impacto negativo en el tráfico.
Quito mantiene trabajos viales simultáneos en nueve zonas del Distrito Metropolitano durante julio de 2026 debido a una planificación municipal que concentra intervenciones durante la época de verano y vacaciones escolares.
El Municipio sostiene que estos meses permiten ejecutar excavaciones, asfaltado, hormigonado, señalización y estabilización de terrenos con mejores condiciones climáticas y menor circulación vehicular.
Los trabajos viales están activos en Eugenio Espejo, La Mariscal, Manuela Sáenz, Eloy Alfaro, Quitumbe, Calderón, La Delicia, Los Chillos y Tumbaco.
Las intervenciones incluyen corredores extensos como La Floresta, la avenida Oswaldo Guayasamín, Galo Plaza Lasso y la Panamericana Norte, además de calles locales con mantenimiento de adoquinado y reparación de calzadas.
Entre las intervenciones con mayor longitud constan 15 kilómetros en La Floresta, 11 kilómetros en la avenida Oswaldo Guayasamín, 7 kilómetros en Galo Plaza Lasso y 6,7 kilómetros en la Panamericana Norte.
También existen trabajos puntuales como el arreglo de la calle La Esperanza en Conocoto y cambios de adoquinado en sectores de Quitumbe y Los Chillos.
El Municipio explica que eligió estos meses porque corresponden a la temporada seca y coinciden con vacaciones escolares, cuando existe menor circulación vehicular.
Según la administración municipal, estas condiciones facilitan cierres viales temporales y permiten avanzar con trabajos que requieren clima estable.
Las obras generan afectaciones temporales en la movilidad mientras se ejecutan los trabajos, aunque el Municipio sostiene que permitirán mejorar las condiciones viales a largo plazo.
El experto en movilidad Andrés Castillo considera que las intervenciones pueden beneficiar a la ciudad, pero señala que actualmente provocan congestión y plantea la necesidad de rutas alternas y mayor información para los ciudadanos.