
El 10 de abril de 2026, el Municipio de Quito inició una serie de obras viales en la calle Galo Plaza, que afectarán el tráfico en la zona durante 365 días, que es lo que durará la obra. Estas obras incluyen la construcción de un nuevo pavimento y la mejora de la infraestructura existente. Según los datos proporcionados, se realizarán controles con fiscalización y están aprobados por la Empresa Municipal de Obras Públicas (EMOP). Las obras se dividirán en varias fases, la primera concluirá en aproximadamente 51 días.
La calle entre Juan Barrezueta y Los Cedros estará cerrada por aproximadamente 51 días. La primera fase de la obra va a durar aproximadamente 51 días en el carril que va de norte a sur y después se comenzará con el otro carril que va de sur a norte. Para garantizar el tiempo establecido, se está trabajando en dos jornadas, una de día y la otra en la noche, trabajando así los 7 días de la semana.
Estas rutas contarán con la presencia de agentes municipales, quienes estarán encargados de controlar y regular el tránsito vehicular, así como de supervisar el correcto funcionamiento del transporte público.
El recorrido establecido comienza por la avenida Galo Plaza, continuará descendiendo por la calle Dalmau y, posteriormente, se incorpora a la avenida Real Audiencia. Desde allí, volverá a conectarse con la avenida Galo Plaza a través de la calle Luis Tufiño, garantizando así la continuidad del trayecto y el orden en la circulación.
La ciudadanía debe colaborar utilizando las rutas alternas designadas para minimizar el impacto del cierre en el tráfico diario.
Jimena Castro vive en la Real Audiencia hace poco más de 10 años. Ella cuenta que esta zona, cuando recién se mudó, no era tan transitada como lo es hoy en día: “Hoy esta zona es muy transitada para lo estrecha que es la vía”.
Jimena dice: “Me alegra que estén arreglando las calles, pero deberían ver otras opciones de vías secundarias, ya que la real audiencia no está en capacidad para que pasen camiones tan grandes como pasan en estos momentos”.
René Silva es otro vecino de la zona. Dice que, aunque reconoce el esfuerzo de las autoridades en mejorar la infraestructura, considera que los trabajos deberían planificarse con mayor anticipación. “Las obras son necesarias, pero deberían coordinar mejor los horarios y los desvíos, porque en ciertos momentos el tráfico se vuelve caótico y afecta a quienes vivimos aquí; incluso estando ya en nuestras casas de noche, se siguen oyendo los pitos y el ruido de los carros en el tráfico”, señala.
Para muchos habitantes de la zona, la solución no está únicamente en arreglar la vía principal, sino también en pensar en alternativas que permitan descongestionar los desvíos y dar más fluidez al tránsito.