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El covid-19 activó el trabajo comunitario en el Comité del Pueblo, en Quito

Ximena López, líder del Comité del Pueblo, acudió al Centro de Salud para ubicar a personas con sospecha de covid. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

Tenían dos opciones: resignarse a ver cómo el virus se apoderaba de la parroquia, o sacudirse el miedo y organizarse para evitar más contagios y ayudar a las víctimas. Los vecinos del Comité del Pueblo, un populoso sector del norte de Quito, optaron por la segunda.

La pandemia del covid-19 unió a los dirigentes de las 11 etapas de esta parroquia, donde viven unas 80 000 personas. A través de un chat comunitario, ellos alertan sobre los contagios que se producen en la zona y ayudan a quienes contrajeron esta enfermedad y son de escasos recursos.

Una de las líderes es Ximena López, moradora de la etapa 11. Cuenta que los vecinos forman parte de los vigilantes comunitarios, programa que nació de la mano de la Red Nacional de Epidemiólogos, con el apoyo de la Coordinación Zonal de Salud 9, del Ministerio de Salud Pública (MSP).

En el Comité del Pueblo las casas están adosadas. La mayoría no tiene patios frontales, y viven varias familias en una sola vivienda. La dirigente y sus compañeros hacen un mapeo de contagios recorriendo las calles principales de la parroquia, así como los estrechos callejones adoquinados.

Lo hacen para identificar a tiempo a quienes podrían estar infectados y a sus allegados, para aislarlos y brindarles atención oportuna. El objetivo es montar un cerco epidemiológico, para detener el avance del virus. Actualmente, tienen identificados a 18 pacientes, a quienes monitorean de forma permanente y están pendientes de lo que necesitan.

Cuando alguien contrae el virus, la noticia se riega con facilidad. López cuenta que familias completas se han enfermado y el barrio se ha enlutado. Recuerda que los dirigentes históricos Mario Puruncajas y Samuel Quishpe, fundadores del Comité del Pueblo a mediados de los años 70, murieron por coronavirus.

En los recorridos que realizan, los vigilantes identificaron que las etapas 6, 9 y 10 registraron el mayor índice de casos hasta inicios del 2021.

Para el dirigente Rolando Sampedro, la unión de los moradores y los vigilantes ha ayudado a afrontar la emergencia sanitaria con mayor eficiencia. Por ejemplo, con el Cuerpo de Bomberos se coordinaron acciones para hacer las desinfecciones y se realizó un censo para identificar pacientes, aislarlos, proporcionarles kits con alimentos y otras ayudas.

Elizabeth Martínez es una de las 2 192 personas de la parroquia que ha contraído el virus. Se enfermó el 27 de abril, luego de acompañar a una prima a una cita médica. Una semana después comenzó a tener síntomas como dolores en el pecho, espalda y cabeza, y perdió el olfato y el gusto.

En las pruebas resultó positiva para coronavirus. La comunidad, recuerda, estuvo pendiente de ella mientras se aisló durante 15 días.

Asimismo, los vigilantes trabajan con La Radio del Pueblo, que se transmite por Internet. Augusto Reyes, quien también superó el virus, es su propietario y cada día recibe decenas de pedidos de ayuda para gente que necesita comida y pruebas. Algunas personas le llaman para que les enseñe a inscribirse en el programa de vacunación del MSP, porque no saben cómo hacerlo.

El Comité es una zona comercial. A lo largo de la Jorge Garcés, su vía principal, hay cientos de negocios que a diario abren sus puertas. También hay ventas en las aceras. A pesar de que se realizan operativos, los vecinos aseguran que son insuficientes.

Sin embargo, de acuerdo con los estudios realizados por los vigilantes comunitarios, la principal causa de los contagios no son las ventas ambulantes sino las reuniones familiares y de amigos. Por eso trabajan en crear conciencia.

Las personas del Comité del Pueblo que han fallecido en los hospitales por causa del coronavirus suman 65, desde marzo del 2020 hasta el 14 de junio pasado, según la estadística del MSP. De ellos, 30 murieron en las Unidades de Cuidados Intensivos, un número similar en las áreas de hospitalización y apenas cinco en atención ambulatoria. La mayoría tenía un examen confirmatorio del virus.

Del total de víctimas de esta parroquia, 40 tenían más de 65 años de edad y, siguiendo la tendencia nacional, también los hombres han resultado los más afectados.

Las casas de salud del Seguro Social y del MSP han atendido casi la totalidad de pacientes del Comité que no lograron sobrevivir al virus. Esta zona comercial está en el puesto 14 de las 65 parroquias de la urbe en número de decesos ocurridos en los nosocomios.

Pero hay que tomar en cuenta que los fallecimientos no ocurren solo en los hospitales. EL COMERCIO analizó las defunciones generales que se han registrado en este sector.

Las cifras del Registro Civil muestran que, en 15 meses más 13 días de junio, 192 ciudadanos murieron por todas las causas. Los picos más altos de mortalidad ocurrieron en julio y diciembre del año pasado. A estos meses le siguen mayo del 2020 y abril pasado, que fue un mes de repunte de contagios y muertes en toda la capital, y esta parroquia no fue la excepción.