23 de noviembre de 2020 10:19

¿Qué dice el colegio particular de Quito sobre la denuncia de violación, realizada por una exalumna?

en su relato compartido a través de redes sociales por activistas, la exalumna del colegio particular contó que no fue en marzo sino el 15 de diciembre del 2015, cuando tenía 13 años, que fue violada en uno de los baños de la institución.

Imagen referencial. En su relato compartido a través de redes sociales por activistas, la exalumna del colegio particular contó que cuando tenía 13 años fue violada en uno de los baños de la institución. Foto: Pexels

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Mariela Rosero
Editora (I)

Ayer, domingo 22 de noviembre del 2020, a través de un comunicado, el colegio de Quito, en donde, una exalumna relató haber sido violada por un excompañero, hace más de cinco años, se pronunció: "en marzo del año 2015, la institución, a través del Departamento de Consejería Estudiantil (DECE) conoció del incidente ocurrido en uno de los baños de la unidad educativa, entre los entonces menores de edad. De las versiones recabadas oportunamente por las orientadoras del colegio, y que constan en el respectivo expediente, ni la referida menor ni su padre/representante legal, refirieron a las autoridades situación alguna que haya permitido presumir el cometimiento del gravísimo delito de violación".

Sin embargo, en su relato compartido a través de redes sociales por activistas, la exalumna del colegio particular contó que no fue en marzo sino el 15 de diciembre del 2015, cuando tenía 13 años, que fue violada en uno de los baños de la institución. Mientras eso ocurría, según su testimonio, los amigos del agresor hicieron un video, "a raíz de eso difundieron comentarios discriminatorios sobre mi cuerpo".

La muchacha aseguró que el establecimiento solamente expulsó al chico durante tres meses, se quejó por la impunidad; dijo que ha enfrentado depresión y que intentó suicidarse. "Decido compartir mi testimonio porque este tipo empezó a seguirme en Instagram y eso me llenó de asco e ira".

Mientras en su comunicado, el colegio señaló: "Hemos conocido de la denuncia cinco años después, a través de redes sociales. Por lo tanto, al no existir en ese momento indicios claros, concordantes, unívocos y precisos que hubiesen permitido pensar a la Institución que se habría perpetrado una presunta violación, el colegio, desde el ámbito de su competencia, procesó la situación como una infracción muy grave, al tenor de lo dispuesto en la Ley de Educación. En noviembre del 2020, cinco años después, la señorita denuncia, a través de redes sociales, que fue violada. En tal virtud, este momento, convocamos a la joven a que formalice su denuncia ante las autoridades competentes, para que sea la justicia ordinaria la que determine en derecho la existencia del acto punible, y de ser el caso, disponga su juzgamiento y efectiva reparación".

En este sentido, dicen desde ese colegio, "la institución está presta a colaborar abiertamente con las autoridades, y a facilitar toda la documentación que dispone respecto de este caso, para esclarecer de manera definitiva cualquier hecho. El colegio mantiene y ha mantenido las rutas, así como los protocolos para prevenir y atender situaciones de agresión con connotación sexual, garantizando a todos sus estudiantes un mecanismo de protección. En el año 2015, la menor de edad recibió de la institución medidas de acompañamiento continuo, todo lo trabajado estuvo siempre en conocimiento de su padre y su abogado en corresponsabilidad, hasta el momento en que su padre decidió retirarla. Conforme obra del expediente, el caso de los entonces menores de edad conforme a la normativa vigente a esa fecha, fue remitido oportuna y expresamente, para el correspondiente pronunciamiento y decisión del ente regulador, el Ministerio de Educación. Acatando la resolución del Ministerio, la institución debió recibir nuevamente al menor. Muchos de los comentarios agresivos, insultantes y difamatorios hacia nuestro trabajo, realizados en las redes sociales, los hacen quienes piensan que el derecho a la libertad de expresión está por encima de cualquier otro derecho de un ciudadano".

Por su parte, la Zona 9 de Educación señaló: "en referencia a la denuncia de un presunto acto de violencia sexual ocurrido en el 2015 en una institución educativa particular de Quito, el Ministerio comunica que esta Subsecretaría se encuentra revisando las acciones tomadas por la Dirección Distrital y la institución educativa desde el momento que se presentó el hecho. El Ministerio rechaza cualquier hecho de violencia y reitera su compromiso de precautelar la seguridad de niños, niñas y adolescentes, que forman parte del sistema educativo".

Por su parte, alumnas de tercero de bachillerato exigieron a las autoridades de su colegio: brindar información sobre las acciones tomadas al momento de la presunta violación; dar a conocer los protocolos mencionados en el comunicado y cuáles fueron aplicados en este hecho; transparencia por parte de la institución en cuanto a la información dada; que la institución se involucre en el proceso de reparación a la víctima, una intervención más acertada y empática, para evitar que algo parecido vuelva a ocurrir; planes, protocolos y campañas para asegurar la seguridad y protección hacia las niñas que forman parte de la comunidad educativa, en las cuales estamos involucrados todos y todas; no justificar la invisibilización con los principios de confidencialidad.

Voceros de Rescate Escolar, entre otras organizaciones, han solicitado al Ministerio de Educación investigar el caso. "Actuar con tolerancia, indiferencia o negligencia frente a la violencia es repudiable. Esta adulta joven merece respuestas". Y aplaudieron el pronunciamiento de las actuales alumnas.

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