
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, se reunió este viernes 7 de agosto de 2026 en Cali con Abelardo de la Espriella, horas antes de que el nuevo mandatario asumiera la Presidencia de Colombia. La cita abrió una nueva etapa en la relación bilateral después de meses marcados por diferencias sobre seguridad fronteriza, comercio y energía.
Durante el encuentro, Noboa y De la Espriella abordaron esos tres asuntos como puntos estratégicos para Ecuador y Colombia. El canciller ecuatoriano, Roberto Kury, quien participó en la reunión, informó que los dos gobiernos conformarán mesas técnicas para desarrollar la agenda y ampliar el diálogo bilateral.
La seguridad fronteriza aparece como uno de los primeros asuntos que los dos gobiernos buscarán desarrollar. Kury señaló que la nueva etapa de la relación estará orientada, entre otros objetivos, a fortalecer la seguridad en la frontera.
El tema ya había sido anticipado por el Gobierno ecuatoriano. El ministro del Interior, John Reimberg, aseguró el 21 de julio que representantes de Ecuador y del equipo de De la Espriella habían mantenido conversaciones para coordinar operaciones conjuntas contra organizaciones criminales que actúan en la zona fronteriza.
La frontera fue precisamente uno de los puntos que deterioraron la relación entre los gobiernos de Noboa y del presidente colombiano saliente, Gustavo Petro. Ecuador argumentó durante la disputa bilateral que Colombia no realizaba acciones suficientes para contener el narcotráfico y el crimen organizado en la zona limítrofe.
La agenda comercial llega después de una escalada arancelaria que comenzó en febrero de 2026. Ecuador aplicó inicialmente una tasa del 30 % a las importaciones colombianas y posteriormente elevó el gravamen hasta el 100 %. Colombia respondió con medidas sobre productos ecuatorianos.
La Comunidad Andina (CAN) intervino en la controversia y ordenó desmontar las restricciones que afectaban el comercio regional. Las medidas fueron retiradas posteriormente por ambos países. Colombia derogó en junio los aranceles del 30 % que todavía mantenía sobre las importaciones ecuatorianas.
Como publicó EL COMERCIO el 30 de mayo de 2026, el entonces Gobierno colombiano rechazó la versión de Noboa de que el retiro de los aranceles respondía a un entendimiento con De la Espriella y sostuvo que la eliminación de las restricciones obedeció a una disposición de la CAN.
El tercer eje tratado en Cali fue la energía. La relación eléctrica entre los dos países también resultó afectada durante las tensiones de este año. Colombia suspendió las ventas de electricidad a Ecuador y las reactivó esta semana, antes de la posesión de De la Espriella.
Noboa había adelantado el 23 de julio que existía un “acuerdo inicial” con De la Espriella para establecer una tarifa binacional para la compra y venta de electricidad. Según el mandatario ecuatoriano, el sistema interconectado con Colombia tiene capacidad para aportar entre 370 y 380 megavatios adicionales a Ecuador.
El mecanismo planteado busca que las condiciones económicas del intercambio sean equivalentes cuando cualquiera de los dos países necesite importar electricidad. Hasta finales de julio, sin embargo, el entendimiento anunciado por Noboa todavía no tenía un cronograma público de implementación.
La reunión bilateral se produjo antes de la investidura de De la Espriella, prevista para este 7 de agosto en Cali. El nuevo presidente sucede a Gustavo Petro después de ganar la segunda vuelta electoral de junio y llega al poder con la seguridad como uno de los ejes centrales de su programa de Gobierno.
Noboa llegó a Cali acompañado de la primera dama, Lavinia Valbonesi; el canciller Roberto Kury, y el secretario de la Administración Pública, José Julio Neira. A la posesión también fueron convocados mandatarios y delegaciones internacionales.
Seguridad fronteriza, comercio y energía.
Los mandatarios abordaron estos tres ejes como prioridades de la nueva relación entre Ecuador y Colombia. Según el canciller ecuatoriano, Roberto Kury, ambos gobiernos conformarán mesas técnicas para desarrollar acuerdos y mecanismos de cooperación en cada área.
Fortalecer la coordinación contra las organizaciones criminales que operan en la frontera.
El Gobierno ecuatoriano había informado previamente sobre contactos con el equipo de De la Espriella para analizar operaciones conjuntas. La seguridad fronteriza fue uno de los principales puntos de tensión durante la relación entre Daniel Noboa y el Gobierno saliente de Gustavo Petro.
Ambos países aplicaron restricciones comerciales, pero posteriormente las retiraron.
La disputa comenzó en febrero de 2026, cuando Ecuador impuso inicialmente un arancel del 30 % a productos colombianos y posteriormente elevó la medida hasta el 100 %. Colombia respondió con restricciones a mercancías ecuatorianas. La Comunidad Andina intervino y ordenó desmontar las medidas que afectaban el comercio regional.
Avanzar hacia condiciones binacionales para la compra y venta de energía.
Noboa había anunciado un “acuerdo inicial” con De la Espriella para establecer una tarifa binacional que permita aplicar condiciones equivalentes cuando Ecuador o Colombia necesiten importar electricidad. Según el mandatario ecuatoriano, la interconexión puede aportar entre 370 y 380 megavatios adicionales a Ecuador.
Se abre una etapa de acercamiento político y técnico después de meses de tensiones.
La reunión en Cali busca trasladar el acercamiento político hacia mecanismos concretos de cooperación. Las mesas técnicas anunciadas deberán trabajar precisamente sobre seguridad, comercio y energía, los tres ámbitos que concentraron buena parte de las diferencias entre Quito y Bogotá durante el primer semestre de 2026.