Asambleístas que lleguen tarde o falten a las sesiones serán multados

La Asamblea Nacional implementa sanciones económicas para controlar la asistencia y puntualidad de los legisladores.

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

La Asamblea Nacional implementará un nuevo sistema de control de asistencia para los legisladores, que contempla sanciones económicas por atrasos o ausencias. Esta medida, que empezará a regir desde el 2 de junio de 2025, busca reforzar el cumplimiento de funciones y el control de la puntualidad en las sesiones plenarias.

Más noticias

Los asambleístas que no lleguen a tiempo deberán pagar una multa de 55,52 dólares, mientras que quienes no asistan a toda la jornada o no registren su huella digital durante el día recibirán un descuento de 158,63 dólares en su sueldo mensual.

La Presidencia de la Asamblea indicó que la asistencia se registrará únicamente de forma electrónica, desde las curules habilitadas con laptops en el Salón Nela Martínez.

Asistencia electrónica obligatoria para asambleístas

El presidente de la Asamblea Nacional, Niels Olsen, dispuso que cada legislador registre su ingreso de manera electrónica, utilizando los computadores asignados en sus curules. La Secretaría General de la Asamblea remitió la disposición con base en el numeral 3 del artículo 20 de la Ley Orgánica de la Función Legislativa.

Este nuevo control sustituirá el sistema manual que funcionó en periodos legislativos anteriores y que provocó inconsistencias entre los registros físicos y electrónicos. La Contraloría General del Estado observó estos desfases durante sus auditorías.

Multas y publicación de listas

Los legisladores deberán registrar su ingreso a tiempo para evitar las sanciones. El sistema informático marcará a quienes no lo hagan como atrasados o ausentes. La Secretaría General también tiene la obligación de llevar un registro de estas incidencias y publicarlas en el portal web de la Asamblea Nacional.

Con este cambio, la Presidencia busca aprovechar el sistema de curul electrónica para establecer controles automáticos sobre la puntualidad de los asambleístas.