Razones que explican el cambio en la producción eléctrica de Ecuador este 22 de agosto

La producción eléctrica en Ecuador tuvo un comportamiento distinto este 22 de agosto de 2025.

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

La producción eléctrica de Ecuador alcanzó 37 714 megavatios hora (MWh) entre las 00:00 y las 11:00 de este viernes 22 de agosto de 2025, según datos del Operador Nacional de Electricidad (Cenace). El 73,6 % de la energía se generó con fuentes hídricas, lo que representa una disminución del 12 % respecto al promedio mensual de 85,8 %.

Más noticias

Producción hidroeléctrica en Ecuador bajó, la generación eléctrica en térmicas y la importación de energía subieron

En cambio, la generación térmica aportó el 23 % de la producción eléctrica este viernes, con un total de 8 688 MWh, principalmente desde plantas a gas natural y sistemas convencionales.

Paralelamente, el país recurrió a la importación de electricidad, que alcanzó 1 145 MWh durante las primeras horas y cubrió el 3 % de la demanda nacional.

En estas cifras también se observan los cambios, ya que el promedio mensual de generación térmica del 1 al 20 de agosto fue en apenas 10 %, mientras que las importaciones representan menos del 1 %.

Experto explica las razones para el incremento de la generación térmica

Ricardo Buitrón, consultor energético, señaló que el cambio en la producción electricidad del Ecuador responde a la necesidad de cuidar el agua del embalse Mazar, en Azuay, que es la mayor represa del país. Actualmente, se ubica en 2 153 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.), al 100 % de su capacidad.

Para entender los cambios en la generación de electricidad, es necesario conocer el régimen hídrico del país, añadió Buitrón.

El sistema eléctrico ecuatoriano depende en gran medida de las centrales hidroeléctricas ubicadas en la vertiente oriental. Cada año, entre octubre y marzo, se registra el periodo de estiaje con caudales reducidos.

Cuando bajan los caudales, las centrales reducen su producción y se incrementa el riesgo de racionamientos, como en 2024, pues no cuenta con suficientes embalses ni respaldo térmico, dijo.

El rol del embalse Mazar

El único gran almacenamiento es el embalse Mazar, en Azuay, que permite disponer de hasta 300 millones de metros cúbicos de agua. Su manejo es estratégico para sostener la generación en los meses de menor caudal. Su capacidad cubre alrededor de 370 MW durante tres meses.

Por ello, su manejo es clave para enfrentar la sequía o estiaje, acumulando agua en invierno para usarla en verano. Por esta razón se recurre a las térmicas e importación de energía, con el objetivo de cuidar el agua, que garantizará energía durante la época seca, dijo.

La prioridad es mantener Mazar lleno hasta finales de septiembre para evitar cortes de luz. Sin embargo, es una “lotería”: si la época seca no resulta tan severa, podría quedar agua almacenada sin usar, mientras se pagó por energía cara a Colombia o se generó con térmicas, que también es más costoso, señaló Buitrón.

Apoyo externo e importaciones

El país puede importar hasta 450 MW de Colombia, aunque el precio fluctúa según el mercado eléctrico colombiano, en esta época puede estar más económica que períodos de estiaje.

Sin embargo, hay que tomar en cuenta que el costo real de un kilovatio no generado es mayor que el precio de compra a Colombia. En la década de 1990 se calculaba en 1 dólar por kWh perdido; hoy se estima en 2 dólares o más.

En 2024, Colombia llegó a vender hasta en 60 centavos de dólar el kWh, aunque costoso, es peor no tener energía, agregó.

Enlace externo: Cenace


Te recomendamos