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Las estafas de entidades financieras ilegales no se detienen en Ecuador. Hasta inicios de septiembre de 2026, la Superintendencia de Bancos alertó sobre el hallazgo de 78 ‘empresas’ que captaban dinero u ofrecían “créditos rápidos y seguros”. En todo 2025 se reportaron 60. Operan sin autorización, captan dinero de ahorristas y trabajan fuera de toda supervisión.
En las dos últimas semanas, la Súper de Bancos publicó en sus redes sociales sobre siete nuevas empresas ilegales. Se trata de Credi CNFQ, Corp Ecuador Avanza, CG Finanzas, Procrediecuador, Préstamo Rápido y Seguro, Préstamos Quito Ing Bry y Créditos Rápidos. Según el organismo de control, ninguna de estas entidades está autorizada para captar dinero del público ni para realizar actividades de intermediación financiera.
Roberto Romero, superintendente de Bancos, explica que en Ecuador hay 23 bancos privados, controlados y monitoreados por esa entidad, los únicos autorizados para transacciones financieras. También están las cooperativas de ahorro y crédito legales.
Él da una primera recomendación. Antes de abrir una cuenta, contratar un producto de ahorro o pedir un crédito, Romero aconseja revisar el catastro que la Superintendencia publica en su página web. Ahí constan las instituciones que cumplen. La misma página muestra la lista de organizaciones sin permiso para hacer intermediación financiera. Esa lista crece cada semana.
El segundo consejo es no entregar a nadie, ni amigo ni familiar, claves, dirección de domicilio o de trabajo, número de cédula, teléfonos o datos de tarjetas. Los delincuentes son profesionales que hacen inteligencia social para descubrir códigos, claves y otra información.
Ante una llamada de un anuncio de un viaje gratis o un premio por tener una tarjeta de crédito (Visa, Mastercard, American Express), la respuesta debe ser NO, dice el Superintendente. O también puede llamar al banco para verificar; no se deje sorprender ni presionar.
Y siempre recuerde: un banco nunca pide claves ni información por correo o teléfono. Si se solicita, es un intento de fraude.
Las 138 organizaciones detectadas entre 2025 y 2026 comparten un objetivo y usan herramientas parecidas, pero operan con distintas modalidades, comentó Romero.
Una de ellas es que algunas abren agencias físicas. Por ejemplo, en la zona rural levantan edificios pequeños y bien terminados para presentarse como instituciones respetables. Pero también han encontrado casos sorprendentes en Quito. Romero contó que estuvo presente en la clausura de un local cercano a la Plaza de Toros de Quito, en un sector de alto movimiento comercial y tránsito vehicular. La Policía Nacional y la Fiscalía allanaron el establecimiento. Según el superintendente, el local no era modesto y cualquier persona podía caer.
Otras no tienen oficinas y trabajan por redes sociales. En TikTok circulan videos públicos de personas que se presentan como oficiales de crédito o de negocios. Se ha detectado que guían al usuario desde la parada de la Metrovía o del trolebús, en la avenida Amazonas, entre la Universidad Católica y el Hotel Hilton Colón, hasta su establecimiento. También existen brigadas de agentes comerciales que visitan negocios y casas y se hacen pasar por miembros de instituciones conocidas, incluso oficiales. Es decir, suplantan identidad.
El engaño funciona en dos direcciones. Al ahorrista le ofrecen una tasa de interés muy alta. A quien pide crédito le cobran una tasa baja al inicio, que después sube hasta 1 000 por ciento anual. Romero advirtió que las personas pueden sufrir amedrentamiento, incluso violento, para que paguen. Además, estas organizaciones pueden inyectar dinero de actividades ilícitas como narcotráfico o extorsión.
Muchas operan en varios países a la vez. El mismo grupo que trabaja en Ecuador puede actuar en México, Chile, Colombia, Argentina o Perú. Por eso, cuando estas entidades desaparecen con los recursos, es muy difícil recuperarlos, porque suelen estar en el exterior.
Debido a ello, en Ecuador no se sabe cuánto dinero perdieron las víctimas de las 138 entidades, indicó Romero. Solo se conoció que en un solo caso judicializado, la Fiscalía determinó que una organización movió cerca de 50 millones de dólares en estafas financieras.
La ONU calcula, dijo Romero, que este tipo de ilícitos puede representar entre el 2% y el 5% del Producto Interno Bruto de un país.
Iván Reyes, coordinador de la Maestría en Ciberseguridad Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), explica que los ecuatorianos no deben ingresar pasarelas o protocolos financieros mediante algún link que envían terceros. Dice que los ciberdelincuentes llegan a sus víctimas por WhatsApp, Instagram y TikTok. Envían enlaces, códigos QR y ofertas de inversión. El especialista en seguridad digital, con casos en investigaciones forenses, resume qué debe hacer una persona para protegerse.
El especialista hace una observación: los ecuatorianos son muy confiados y falta la costumbre de dudar.
138. La Superintendencia de Bancos alertó sobre 78 hasta mediados de septiembre de 2026, y en todo 2025 reportó 60. Estas organizaciones operan sin autorización, captan dinero de ahorristas u ofrecen “créditos rápidos y seguros” y trabajan fuera de toda supervisión. En las dos últimas semanas, el organismo publicó en sus redes sociales siete nombres nuevos: Credi CNFQ, Corp Ecuador Avanza, CG Finanzas, Procrediecuador, Préstamo Rápido y Seguro, Préstamos Quito Ing Bry y Créditos Rápidos. Según la Superintendencia, ninguna puede captar dinero del público ni hacer intermediación financiera.
Antes de abrir una cuenta, contratar un producto de ahorro o pedir un crédito, hay que revisar el catastro que la Superintendencia de Bancos publica en su página web. El catastro lista las instituciones que cumplen con la Constitución, el Código Orgánico Monetario y Financiero y las seguridades que la ley exige para proteger los recursos de los clientes. La misma página muestra la lista de organizaciones sin permiso, que crece cada semana. Ante cualquier duda, la persona puede consultar por los canales digitales de la Superintendencia o de los bancos. Roberto Romero, superintendente de Bancos, indica que Ecuador tiene 23 bancos privados bajo control de la entidad, los únicos autorizados para transacciones financieras. También están las cooperativas de ahorro legales.
Usan tres vías: agencias físicas, redes sociales como TikTok y brigadas de agentes que visitan negocios y casas. En la zona rural, algunas levantan edificios pequeños para presentarse como instituciones formales. En Quito, la Policía Nacional y la Fiscalía allanaron un local cercano a la Plaza de Toros, en un sector de alto movimiento comercial. En TikTok circulan videos de personas que se presentan como oficiales de crédito y guían al usuario desde la parada de la Metrovía o del trolebús, en la avenida Amazonas, entre la Universidad Católica y el Hotel Hilton Colón, hasta su establecimiento. Las brigadas de agentes se hacen pasar por miembros de instituciones conocidas, es decir, suplantan identidad.
Quien pide un crédito paga una tasa baja al inicio, que después sube hasta 1 000% anual, y puede sufrir amedrentamiento, incluso violento, para que pague. Quien ahorra pierde el dinero si la organización desaparece. El engaño funciona en dos direcciones: al ahorrista le ofrecen una tasa de interés muy alta y al deudor le cobran más de lo pactado. Romero advirtió que estas organizaciones pueden inyectar dinero de actividades ilícitas, como narcotráfico o extorsión. Muchas operan en varios países a la vez (México, Chile, Colombia, Argentina o Perú), y los recursos suelen quedar en el exterior. Romero indicó que no existe una cifra de lo que perdieron las víctimas de las 138 entidades. En un solo caso judicializado, la Fiscalía determinó que una organización movió cerca de 50 millones de dólares. La ONU calcula que este tipo de ilícitos puede representar entre 2% y 5% del Producto Interno Bruto de un país.
No entregar claves ni datos personales, no ingresar a enlaces que envían terceros y desconfiar de las ofertas de retorno muy alto. Un banco nunca pide claves ni información por correo o teléfono. Romero explica que los delincuentes hacen inteligencia social para descubrir códigos, claves y otros datos. Ante una llamada que anuncia un viaje gratis o un premio por tener una tarjeta de crédito, la respuesta debe ser no, o la persona puede llamar al banco para verificar. Iván Reyes, coordinador de la Maestría en Ciberseguridad de la UIDE, señala que los delincuentes llegan a sus víctimas por WhatsApp, Instagram y TikTok con enlaces, códigos QR y ofertas de inversión. Según el especialista, la banca paga entre 5% y 7% de rédito anual, y un retorno de 20% a 50% al mes tiene los rasgos de una estafa.