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El nivel del embalse Mazar continúa en descenso y enciende las alertas sobre la estabilidad del sistema eléctrico del Ecuador. La mañana de este jueves 2 de abril de 2026, el reservorio se ubicó en 2 139,14 metros sobre el nivel del mar, acercándose rápidamente a niveles críticos.
Este embalse es clave para la generación eléctrica del país. Forma parte del Complejo Hidroeléctrico Paute, junto con las centrales Mazar, Paute y Sopladora, en el Austro del Ecuador. En conjunto, estas plantas suman una capacidad instalada de 1 700 megavatios (MW), suficientes para cubrir cerca del 30% de la demanda eléctrica nacional.
En los últimos 20 días, el embalse ha perdido 14,89 metros de altura. Pasó de 2 154,03 a 2 139,14 metros sobre el nivel del mar, lo que evidencia una reducción acelerada del recurso.
El antecedente más cercano preocupa. En 2024, durante un fuerte estiaje, los cortes de energía comenzaron cuando el embalse descendió a 2 120 metros. Actualmente, la tendencia se acerca a ese umbral. El mínimo operativo del reservorio es de 2 098 metros.
El ritmo de descenso también es alarmante. En promedio, el nivel baja cerca de 75 centímetros diarios. Si esta tendencia se mantiene, el complejo Paute podría sostener la generación eléctrica por menos de un mes. Sin embargo, este escenario podría cambiar si se registran lluvias en la zona de influencia del embalse.
La reducción del nivel de Mazar responde principalmente a la falta de lluvias en la vertiente oriental. El agua se utiliza de forma intensiva para generación eléctrica, pero no se repone al mismo ritmo.
A las 11:00 de este jueves, el caudal de ingreso al embalse fue de apenas 18,81 metros cúbicos por segundo. Esta cifra es significativamente menor al promedio del primer trimestre de 2026, que ya era bajo con 68,9 m³/s. La diferencia es más marcada frente a 2025, cuando el promedio alcanzó 157,36 m³/s.
El alto consumo de agua en Mazar también se explica por la operación intensiva de las hidroeléctricas del complejo. Actualmente, Mazar tiene activas sus dos turbinas, Paute opera con 9 de sus 10 turbinas y Sopladora con 2 de 3.
Entre las 00:00 y las 11:00 de este jueves, el complejo generó en promedio 1 268 megavatios, un aporte clave para sostener el sistema eléctrico.
Esta exigencia responde a la baja producción de la central Coca Codo Sinclair, en la Amazonía, la más grande del país. Con una capacidad instalada de 1 500 megavatios, en las primeras 11 horas de este jueves apenas entregó un promedio de 607 megavatios, es decir, opera al 40,5% de su capacidad.
El escenario actual muestra una alta dependencia del embalse Mazar en un contexto de escasas lluvias y menor aporte de otras centrales. Si las condiciones climáticas no mejoran, el país podría enfrentar nuevamente restricciones en el suministro eléctrico en las próximas semanas.
Información externa: CelecSur
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