
El nuevo ajuste de los combustibles, que entró en vigencia el 12 de junio de 2026, volvió a colocar el tema en el centro del debate ciudadano. A pesar del incremento autorizado dentro del sistema de bandas, Ecuador mantiene uno de los precios de diésel más bajos de Sudamérica.
El precio del diésel pasó de 3,10 a 3,25 dólares por galón. La gasolina Extra y Ecopaís se ubicó en 3,31 dólares y la Súper alcanzó los 5,79 dólares por galón. Aun así, los valores ecuatorianos permanecen por debajo de la mayoría de países de la región gracias al esquema de subsidios y al mecanismo de estabilización implementado por el Estado.
Según datos de GlobalPetrolPrices, antes del ajuste del 12 de junio, Ecuador registraba un precio de 3,10 dólares por galón para el diésel, ubicándose entre los más bajos de Sudamérica. Con el nuevo valor de 3,25 dólares por galón, el país mantiene precios inferiores a los registrados en Perú (7,23 dólares), Chile (6,12 dólares), Argentina (6,04 dólares), Uruguay (5,45 dólares), Bolivia (5,37 dólares), Brasil (5,13 dólares) y Paraguay (5,13 dólares por galón).
Ecuador se encuentra entre los países con menores variaciones en el precio del diésel. Entre abril y junio de 2026, Paraguay registró un incremento de 16,3%, Uruguay de 15,5%, y Perú de 13,5%, mientras Ecuador reportó una variación de solo 4,7%.
A pesar de que Ecuador produce petróleo, el precio de los combustibles depende cada vez más del costo internacional de los derivados importados y las condiciones del mercado global. La atención mundial permanece centrada en Medio Oriente y particularmente en el estrecho de Ormuz. Las tensiones geopolíticas han generado volatilidad en los mercados energéticos durante las últimas semanas.
Desde la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH) explican que el comportamiento de los precios depende de múltiples variables, siendo el contexto internacional uno de los factores más determinantes.
“Hay que analizar el mercado desde una perspectiva integral. La situación internacional y los conflictos que afectan al petróleo continúan generando presión sobre los combustibles”, afirman desde la entidad.
El crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia para el petróleo ecuatoriano, se ubicó en 84,89 dólares por barril este. Ivo Rosero, presidente de la Cámara Nacional de Distribuidores de Derivados del Petróleo del Ecuador (Camddepe), explicó que los movimientos observados en el WTI están directamente relacionados con las tensiones en el Golfo Pérsico y que la evolución del conflicto seguirá influyendo en los mercados energéticos globales.
Ecuador mantiene un mecanismo que limita los ajustes mensuales. Actualmente, el incremento máximo permitido para las gasolinas Extra, Ecopaís y el diésel es del 5% mensual. Esto significa que los consumidores no reciben inmediatamente todo el impacto de las alzas internacionales; una parte es absorbida temporalmente por el Estado mediante subsidios.
Petroecuador informó que la Refinería Esmeraldas opera actualmente al 90% de su capacidad tras una inversión de 15,7 millones de dólares. Esta rehabilitación representa un ahorro estimado de 100 millones de dólares en importación de derivados y fortalece la producción nacional.
A las autoridades aseguran que existe provisión suficiente para atender la demanda nacional. La Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH) afirmó que mantiene operativos para verificar que los despachos se realicen según lo programado. La normalización operativa ha permitido que el abastecimiento se desarrolle sin inconvenientes.
Desde el 12 de junio de 2026, el diésel cuesta 3,25 dólares por galón, la gasolina Extra y Ecopaís 3,31 dólares, y la gasolina Súper 5,79 dólares por galón.
El ajuste fue aplicado dentro del sistema de bandas que regula los precios de los combustibles en Ecuador. Este mecanismo permite incrementos mensuales limitados para amortiguar el impacto de las fluctuaciones internacionales.
A pesar de la nueva alza, los combustibles ecuatorianos continúan entre los más económicos de Sudamérica debido al esquema de subsidios vigente.
Ecuador mantiene uno de los precios de diésel más bajos de Sudamérica, incluso después del ajuste aplicado en junio de 2026.
Con un precio de 3,25 dólares por galón, Ecuador se ubica por debajo de países como Perú (7,23 dólares), Chile (6,12 dólares), Argentina (6,04 dólares), Uruguay (5,45 dólares), Bolivia (5,37 dólares), Brasil (5,13 dólares) y Paraguay (5,13 dólares).
Esta diferencia se explica principalmente por los subsidios estatales y por el mecanismo de estabilización que limita los incrementos mensuales.
Los precios aumentaron debido a la influencia de los mercados internacionales de petróleo y a las tensiones geopolíticas que afectan la oferta global de energía.
Las autoridades y representantes del sector señalan que los conflictos en Medio Oriente, especialmente alrededor del estrecho de Ormuz, han generado volatilidad en los mercados energéticos.
Además, Ecuador depende parcialmente de derivados importados, por lo que los cambios en los precios internacionales terminan influyendo en los costos internos de los combustibles.
El sistema de bandas limita los incrementos mensuales de los combustibles al 5 %, evitando que los consumidores asuman de forma inmediata todas las alzas del mercado internacional.
Cuando los precios internacionales aumentan, una parte del impacto es absorbida temporalmente por el Estado mediante subsidios.
Este mecanismo busca reducir la volatilidad para los consumidores y mantener una transición gradual en los ajustes de precios de la gasolina Extra, Ecopaís y el diésel.
La evolución de los precios dependerá del comportamiento del mercado petrolero internacional, mientras que las autoridades aseguran que el abastecimiento nacional está garantizado.
La Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH) informó que mantiene controles permanentes para verificar el suministro en todo el país. Además, Petroecuador señaló que la Refinería Esmeraldas opera al 90 % de su capacidad.
Según la empresa estatal, esta rehabilitación permitirá reducir importaciones de derivados y generar un ahorro estimado de 100 millones de dólares, fortaleciendo la producción nacional de combustibles.