El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves 27 de agosto una orden ejecutiva para cambiar oficialmente el nombre del lago Ontario por lago América. Durante un acto en el Despacho Oval, el mandatario aseguró que llevaba tiempo pensando en esta modificación y recordó que ya había impulsado el cambio de nombre del golfo de México por golfo de América.
Trump también planteó la posibilidad de extender estos cambios geográficos a uno de los océanos que bordean Estados Unidos. Según dijo, ahora que el país tiene un golfo y un lago con la denominación América, solo falta un océano. Por eso, insinuó que podría cambiar el nombre del Atlántico o del Pacífico por océano América.
“Ahora solo nos falta un océano. Quizás tengamos que cambiar el nombre del Atlántico y/o del Pacífico. Quizás cambiemos”, afirmó Trump al referirse a sus aspiraciones sobre las denominaciones geográficas.
El mandatario recordó que ordenó cambiar el nombre del golfo de México el 20 de enero de 2025, el mismo día en que llegó a la Casa Blanca. “Lo cambiamos y ahora se le llama habitualmente golfo de América. Así que, si lo piensa, tenemos un golfo y tenemos un lago”, explicó.
Las órdenes para modificar estas denominaciones solo afectan a los registros y documentos federales de Estados Unidos. Los cambios no tienen ninguna vinculación fuera del ámbito oficial estadounidense.
Trump ya había adelantado este martes, a través de las redes sociales, su intención de cambiar el nombre del lago Ontario. La decisión llega después de que protagonizara una guerra de insultos con Doug Ford, jefe de Gobierno de la provincia canadiense de Ontario, en medio de las diferencias comerciales entre ambos países.
El Presidente estadounidense también volvió a cuestionar a los gobernantes de Canadá y aseguró que no cree que sus representantes hagan un trabajo adecuado. Además, amenazó nuevamente con imponer aranceles al país vecino.
Trump afirmó que Estados Unidos impondrá gravámenes a los automóviles canadienses que llegan al país en cantidades considerables. Señaló que quiere que los vehículos se fabriquen dentro de Estados Unidos y sostuvo que Canadá puede fabricar sus propios coches para su mercado.
“Pero no queremos que fabriquen coches para los Estados Unidos de América. Es muy sencillo. Lo mismo ocurre con muchos otros productos”, explicó.
Trump insistió en que Canadá se ha aprovechado de Estados Unidos en materia comercial durante mucho tiempo. También incorporó el aspecto militar a sus críticas y aseguró que Estados Unidos defiende a Canadá sin recibir nada a cambio.
“Defendemos a Canadá gratis. No recibimos nada a cambio. No nos pagan por defender a Canadá, pero lo hacemos, y ellos lo saben”, manifestó.
El mandatario afirmó además que Estados Unidos ha perdido, en promedio, 60 000 millones de dólares anuales durante los últimos 15 años por “cargar con Canadá”. Pese a sus cuestionamientos, cerró sus declaraciones con un mensaje de afecto hacia la población canadiense: “Queremos mucho al pueblo de Canadá”.
La nueva denominación del lago Ontario surge en medio de una escalada por las diferencias arancelarias entre ambos aliados históricos. La tensión alcanzó uno de sus puntos más altos el fin de semana, cuando entraron en vigor nuevos gravámenes de Washington. Ante esa decisión, Carney prometió responder “dólar por dólar” con represalias a partir del 8 de septiembre.
Trump también amenazó este lunes con elevar al 50 % los aranceles sobre todos los vehículos, partes y acero procedentes de Canadá desde el 1 de enero de 2027. Desde su regreso al poder en enero de 2025, el republicano ha hecho continuas referencias a Canadá como el “estado 51” de Estados Unidos, una idea que el Gobierno canadiense rechaza categóricamente.