Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
El Tribunal Supremo de Estados Unidos declaró el martes, 30 de junio de 2026, ilegal la orden ejecutiva del presidente Donald Trump, que buscaba limitar la ciudadanía de personas nacidas en territorio estadounidense, específicamente hijos de padres indocumentados o con visados temporales.
Este derecho está consagrado en la Constitución, según la corte.
El dictamen del tribunal reconoce que “los niños nacidos en los Estados Unidos de padres presentes de manera ilegal o temporal están ‘sujetos a la jurisdicción’”, lo que implica que “son ciudadanos desde el nacimiento en virtud de la cláusula de ciudadanía de la Decimocuarta Enmienda”.
La decisión se adoptó con cinco votos a favor y cuatro en contra, manteniendo una interpretación constitucional que durante más de 150 años considera estadounidense a casi cualquier persona que nazca dentro del país, salvo excepciones como los hijos de funcionarios diplomáticos.
El juez Brett Kavanaugh disintió en parte, al no compartir la concepción maximalista de la cláusula de ciudadanía, aunque tampoco respaldó el decreto de Trump que eliminaría de facto la ciudadanía por nacimiento.
Otros tres jueces conservadores también disintieron, argumentando que no se debe reconocer la ciudadanía por nacimiento “totalmente” automática.
La orden ejecutiva, que afectaría a aproximadamente 255 000 niños al año, queda anulada tras esta decisión del Supremo.
El fallo analiza qué significa ser ciudadano estadounidense y concluye que “alguien nacido en Estados Unidos y sometido a sus leyes entra en el ámbito de la ciudadanía por nacimiento”.
Trump asistió el pasado mes de abril a la sesión pública del Tribunal Supremo donde se debatió la legalidad de su orden, siendo esta la primera vez que un mandatario estadounidense en ejercicio presencia argumentos orales ante el alto tribunal.
El presidente ha argumentado que la Decimocuarta Enmienda se ha malinterpretado y ha afirmado que EE.UU. es el único país que otorga automáticamente el derecho a la ciudadanía a quienes nacen en su suelo.
Sin embargo, este argumento es falso, ya que alrededor de una treintena de países en todo el mundo también reconocen este derecho.
La Decimocuarta Enmienda fue aprobada tras la Guerra Civil para corregir el fallo “Dred Scott contra Sanford” de 1857 y garantizar ciudadanía a los antiguos esclavos y sus descendientes.
Trump sostiene erróneamente que solo pretendía otorgar ciudadanía “a hijos de esclavos”, indica EFE.
Con información de EFE