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Organismos desclasifican documentos gubernamentales de Mundial de Argentina 78

Jorge Videla fue la cabeza de la dictadura militar en Argentina durante el mundial del 78. Foto: Archivo / EFE.

Organismos de derechos humanos argentinos publicaron este 25 de noviembre de 2022, 27 documentos desclasificados del Mundial de Fútbol disputado en Argentina en 1978, durante la dictadura militar (1976-1983), que revela el valor estratégico que tuvo para la Junta Militar y su intento de usarlo como distracción sobre los crímenes de Estado. Así como la construcción de un nuevo espacio de denuncia por parte de los activistas.

“En línea con la estrategia publicitaria para revertir las denuncias internacionales por los crímenes, los documentos muestran varios puntos de entrada a las acciones de la dictadura por preservar su imagen en el orden internacional”, indica el portal de “Desclasificados”, en el que las organizaciones Abuelas de Plaza de Mayo, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y Memoria Abierta dan acceso público a archivos de diversas agencias gubernamentales EEUU.

La Albiceleste se consagró campeona del mundo por primera vez en su historia el 25 de junio de 1978 en el estadio de River Plate.

Despistar denuncias de derechos humanos

Los documentos detallan las medidas tomadas por el dictador Jorge Videla (1976-1981) con el objetivo de “desactivar las críticas a los derechos humanos”, a través la invitación a la Comisión Interamericana de DDHH (CIDH) a realizar una visita especial al país, la posible liberación de líderes sindicales y la suspensión de algunas restricciones a la libertad de prensa.

Agregan cómo el Mundial fue una de las “prioridades para las fuerzas militares y de seguridad”, por el despliegue de operativos, la creación de unidades especiales y el seguimiento de redes de militancia, la multiplicación de detenciones y la efervescencia de alertas para desactivar presuntas estrategias de las organizaciones armadas para irrumpir en la escena del campeonato.

Los documentos además revelan los “funcionarios que viajan por el mundo para defender el Mundial”, al tiempo que se intensificaban “los reclamos de algunas federaciones europeas de fútbol por las detenciones y desapariciones”.

Activistas

El Mundial también se convirtió en una plataforma para que los familiares, las organizaciones y las redes de exiliados siguieran ejerciendo presión por las violaciones de derechos humanos, agrega el proyecto.

Las Madres de Plaza de Mayo denunciaron las violaciones a los derechos humanos en Argentina frente a periodistas extranjeros durante las rondas de los jueves alrededor de la Pirámide de Mayo.

"Después de su extensiva exposición en TV en junio, las Madres se han convertido en un símbolo internacional de la cuestión de los derechos humanos en Argentina, y esto quizás les ha dado una medida de pátina de protección”, reza un cable del Departamento de Estado, y otro archivo relata que, una vez finalizado el Mundial, hubo once “reapariciones” en Argentina.

Sin embargo, finalizado el Mundial, un cable del Departamento de Estado de EEUU señala que “el acoso y la persecución a las Madres de Plaza de Mayo no cesó durante el evento y que eso tuvo una repercusión internacional desfavorable”.

Internas

Los documentos también señalan las pujas al interior de la Junta Militar gobernante, en relación a las diferencias entre el entonces secretario de Hacienda, Juan Alemann, y parte de los marinos que formaron la Junta.

De acuerdo con el cable de la embajada de EEUU, Alemann “parece haber estallado un alboroto no provocado contra lo que él denomina malversación oficial del fondo de medio millón de dólares del campeonato Mundial de fútbol de 1978 en Buenos Aires”. Alemann los llamó “malas decisiones’ de los militares, que le costaron millones al contribuyente y deberían ser castigados como ‘criminales’".


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