Lula y Bolsonaro afrontan siete grandes desafíos económicos en Brasil

Lula o Flávio Bolsonaro enfrentarán siete desafíos económicos en Brasil, desde la deuda pública y los altos intereses hasta los impuestos y el comercio con EE. UU.

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El próximo Gobierno brasileño deberá enfrentar el endeudamiento, los altos intereses, la reforma tributaria y las tensiones comerciales con Estados Unidos.

El próximo presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva o Flávio Bolsonaro, tendrá siete desafíos económicos desde 2027. El endeudamiento, los tipos de interés y las reformas fiscales marcarán la agenda del nuevo Gobierno, según informó EFE el jueves 22 de octubre de 2026.

La segunda vuelta electoral definirá el rumbo económico del país. Ambos candidatos prometen sanear las cuentas públicas, pero mantienen propuestas distintas sobre el gasto estatal, la inversión y las políticas sociales.

Deuda pública y tasas de interés en Brasil

El déficit fiscal alcanza el 9,48 % del producto interno bruto (PIB), mientras la deuda pública llega al 82,9 %. Ambos indicadores mantienen una tendencia ascendente y presionan las finanzas del país.

Lula apuesta por impulsar el crecimiento mediante la inversión pública y preservar los programas sociales. Bolsonaro propone recortar 200 000 millones de reales, unos 40 000 millones de dólares, del gasto estatal. También plantea eliminar al menos diez ministerios.

Los tipos de interés se sitúan en el 13,75 % y afectan la inversión y el endeudamiento familiar. La inflación interanual del 4,58 % limita el margen para reducirlos con mayor rapidez.

Reforma tributaria y comercio con Estados Unidos

Brasil estrenará en 2027 un nuevo sistema de impuestos indirectos para simplificar la tributación y aumentar la recaudación. El impuesto al valor agregado (IVA) podría rondar el 28 %, aunque la tasa definitiva todavía no se ha anunciado.

Bolsonaro propone revisar la reforma tributaria y reducir la carga fiscal para los emprendedores. Lula defiende el modelo aprobado durante su mandato.

En el frente comercial, Brasil negocia con Estados Unidos para revertir los aranceles impuestos por el Gobierno de Donald Trump. Según EFE, Bolsonaro considera que su afinidad política con el mandatario estadounidense facilitaría un acuerdo, mientras Lula cuestiona esa posición.

Jornada laboral, petróleo y empresas estatales

El próximo Gobierno también deberá gestionar la reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales, además de definir políticas para la minería, el petróleo y las empresas públicas.

EFE señala que Lula defiende mantener las compañías estatales y sanear sus cuentas. Bolsonaro plantea privatizar o cerrar aquellas que considere innecesarias, aunque mantendría públicas Petrobras y Caixa.

Con información de EFE

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