
Durante su intervención en la sede central del organismo en Nueva York, la exministra y diplomática ecuatoriana, Ivonne Baki, expuso este jueves 20 de agosto de 2026, sus credenciales como candidata a la ONU para ocupar la Secretaría General.
En su comparecencia, según informa EFE, la postulante relató cómo sus más de dos décadas de vida en medio de la guerra civil libanesa y su amplio recorrido en relaciones exteriores forjaron su vocación hacia la resolución de controversias internacionales.
“Estuve allí en Líbano más de 20 años bajo las bombas. Mis hijos nacieron bajo las bombas, y la música que los hacía dormir eran las bombas. Hago esto porque creo en la paz para las generaciones futuras y también para las actuales”, expresó Baki ante los medios de comunicación.
Según EFE, la aspirante, hija de inmigrantes libaneses y poseedora de doble nacionalidad, oficializó su postulación el martes bajo el patrocinio del Reino de Tonga y participó en un diálogo interactivo en la Asamblea General junto a otros siete postulantes al máximo cargo de la organización.
En su diálogo con periodistas en idiomas inglés y árabe, Baki repasó sus tres décadas de carrera pública representando a Ecuador.
Recordó sus 10 años como embajadora en Washington, su gestión diplomática en Catar con jurisdicción concurrente en siete naciones de Oriente Medio, y sus últimas misiones desempeñadas en Francia y Mónaco.
“Regresé y ahora soy candidata a secretaria general de las Naciones Unidas porque creo que, para lograr la paz en el mundo, necesitamos a la ONU», remarcó.
Al abordar escenarios de conflicto internacional, tomando como referencia la guerra en Ucrania, señaló que si la institución no logró evitar las hostilidades, debe encontrar salidas rápidas y beneficiosas para ambas partes con el fin de frenar la pérdida de vidas.
Asimismo, afirmó que no ha visitado Gaza, Palestina ni Israel, pero prometió acudir a cualquier territorio en disputa si llega a liderar el organismo.
Por otra parte, según reporta EFE, en declaraciones traducidas al inglés, la diplomática enfatizó que la ONU necesita reformas estructurales debido a que los métodos actuales no están funcionando.
Respecto a su vínculo con la administración de Estados Unidos y otros gobiernos, Baki subrayó que su línea de trabajo se basa en entablar conversaciones con todos los actores políticos, mencionando acercamientos previos con autoridades de EE.UU., Ecuador y Líbano.
De igual manera, se definió como ciudadana del mundo y reivindicó la importancia y representatividad de las naciones insulares y estados pequeños en el tablero global.