
El sistema eléctrico Cuba se recupera lentamente este 7 de julio de 2026, tras un apagón nacional que dejó a toda la isla sin suministro eléctrico. Este evento, que ocurrió el lunes, 6 de julio representa la tercera desconexión total en lo que va de 2026.
10 horas después de la desconexión, el Ministerio de Energía y Minas (Minem) activó protocolos para recuperar el Sistema Electroenergético Nacional (SEN).
Se implementaron microsistemas para garantizar el suministro eléctrico en servicios vitales como hospitales y fuentes de agua. Lázaro Guerra, director general de Electricidad del Minem, anunció el arranque de varias unidades generadoras en el occidente de la isla, un paso clave para robustecer el sistema.
Aún no se ha determinado la causa del reciente colapso del sistema. Este incidente dejó a aproximadamente 9 millones de cubanos sin electricidad por octava vez en casi 24 meses.
En La Habana, donde residen alrededor de dos millones de personas, la compañía estatal Unión Eléctrica (UNE) reportó que se restableció el servicio a 48 252 clientes, lo que representa solo el 5,6 % de los 787 000 clientes de la ciudad.
La reconexión del SEN implica crear microsistemas o “islas” con fuentes de energía como solar e hidroeléctrica.
Estos sistemas se interconectan para llevar electricidad a áreas regionales y energizar las centrales térmicas. En apagones anteriores, la recuperación del servicio tardó más de 24 horas e incluso días.
Cuba enfrenta una severa crisis energética desde mediados de 2024, agravada por un embargo petrolero impuesto por Estados Unidos.
Desde hace más de seis meses, solo ha recibido petróleo ruso como ayuda humanitaria. El Gobierno cubano calificó la situación del SEN como “crítica” y denunció las medidas estadounidenses como genocidio.
Los apagones han alcanzado nuevos récords, afectando hasta el 72 % del territorio insular durante las horas pico.
La situación ha provocado descontento social y protestas pacíficas con cacerolazos en varios barrios de La Habana.
Expertos independientes sugieren que la crisis se debe a una infrafinanciación crónica del sector eléctrico, estimando que se requieren entre 8 000 y 10 000 millones de dólares para revitalizar el sistema eléctrico cubano.
Con información de EFE