
Este martes 30 de junio de 2026, Cuba enfrenta una grave crisis energética que deja a 9,7 millones de cubanos con un promedio de dos o tres horas de electricidad.
La estatal Unión Eléctrica (UNE) anticipa que el mayor apagón afectará simultáneamente al 65 % del país. Según el Gobierno, la situación se ha vuelto crítica debido a un asedio petrolero por parte de EE.UU., que ha agravado la crisis energética en la isla desde hace dos años.
La UNE, dependiente del Ministerio de Energía y Minas, reporta que en La Habana los apagones han alcanzado hasta 22 horas continuas diariamente durante más de un mes. Este prolongado corte ha generado descontento social, manifestaciones pacíficas y protestas en varios municipios de la capital cubana.
Para el horario de mayor demanda (tarde-noche) de este martes, la UNE prevé:
La crisis energética se debe a factores estructurales y coyunturales. Por un lado, el sistema energético nacional es obsoleto; las centrales termoeléctricas, responsables del 40 % del mix energético, fueron construidas en las décadas de 1960 y 1970 y sufren frecuentes averías por falta de mantenimiento e inversión.
En esta jornada, ocho de las dieciséis unidades generadoras del país no aportan energía. Estas centrales funcionan con crudo nacional y no están afectadas por el bloqueo petrolero estadounidense. Sin embargo, otro 40 % del mix energético depende de motores que requieren diésel y fueloil importados; desde enero estos motores han sido detenidos debido a la falta de materia prima provocada por las sanciones estadounidenses.
El restante 20 % proviene de gas y fuentes renovables, con apoyo chino. El Gobierno cubano ha denunciado que las sanciones representan una “asfixia energética” para la isla. Según expertos independientes, Cuba necesita alrededor de 100 000 barriles diarios para satisfacer sus necesidades energéticas, pero solo produce 40 000 barriles localmente.
Con información de EFE