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Muere de covid-19 uno de los detenidos por la desaparición de estudiantes en Ayotzinapa

Familiares de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, durante una protesta en el poblado de Carrizalillo, ciudad Eduardo Neri, estado de Guerrero México). Foto: EFE

El Gobierno de México informó este lunes 26 de julio del 2021 de la muerte por covid-19 de Mario Casarrubias, uno de los líderes del cártel Guerreros Unidos, quien estaba preso por la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en 2014.

La Comisión Presidencial para la Verdad en el Caso Ayotzinapa informó que Casarrubias, conocido como “el Sapo Guapo”, falleció el domingo a las 8.42 horas (13.42 GMT) “por un paro cardiorrespiratorio y neumonía por covid-19”.

Casarrubias, que estaba preso en el penal de alta seguridad del Altiplano, fue atendido primero en el Hospital Adolfo López Mateos de la ciudad de Toluca, en el céntrico Estado de México, y el 8 de julio fue trasladado a petición suya al Hospital Central Militar de Ciudad de México.

El detenido, que tenía diabetes e hipertensión, llegó al centro médico con “insuficiencia respiratoria aguda” por lo que “se le aplicó el protocolo de tratamiento para pacientes covid graves” y el 21 de julio fue intubado.

“Cabe señalar que durante su hospitalización se le brindaron las atenciones hospitalarias de alta especialidad y trato humanitario”, señaló el comunicado de la Comisión, que informó que este lunes fue entregado el cuerpo a sus familiares.

Según la polémica versión del Gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018), los 43 estudiantes de la escuela para maestros de Ayotzinapa fueron detenidos el 26 de septiembre de 2014 por policías corruptos en Iguala (Guerrero) y entregados al cártel Guerreros Unidos, que los asesinó e incineró en el basurero de Cocula y tiró los restos en un río San Juan.

Este relato, conocido como la “verdad histórica”, fue cuestionado por los familiares y por una investigación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que señaló que los cuerpos no pudieron ser quemados en ese lugar.

El actual Gobierno de Andrés Manuel López Obrador reabrió la investigación en 2018 y derrumbó esta versión al identificar en julio del año pasado restos de Christian Alfonso Rodríguez en la barranca de la Carnicería, lejos del basurero.

Además de la búsqueda de los estudiantes, el actual Gobierno persigue a los responsables de la investigación de la anterior Administración, que estuvo liderada por Tomás Zerón, actualmente prófugo en Israel.

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