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¿Qué hacen Urcuquí y Espejo para no tener enfermos de covid-19?

En las calles de Urcuqui, imbabura hay poca presencia de personas por el confinamiento a causa del covid-19

En las calles de Urcuqui, imbabura hay poca presencia de personas por el confinamiento a causa del covid-19

En las calles de Urcuqui, imbabura hay poca presencia de personas por el confinamiento a causa del covid-19. Foto: Álvaro Pineida / EL COMERCIO

Urcuquí, en Imbabura, ha vuelto a la quietud de antaño: pocas personas caminan por las aceras y casi ningún vehículo circula por las calles adoquinadas.

Este es uno de los dos cantones de la región de la Sierra norte que se ha blindado de varias maneras para evitar que su población se contagie con el covid-19. La otra localidad es Espejo, en Carchi, que hasta este 15 de mayo del 2020 no reportaron casos.

Los locales de víveres y farmacias, ubicadas entorno al Parque Central de Urcuquí, lucen sin aglomeración de personas. Rafael Guaján, un obrero de esta urbe, comenta que la gente sale poco de sus casas y señala a las vías de la urbe que aparecen limpias. También evitan ir a ciudades vecinas, como Ibarra, que antes de la emergencia era frecuente.

El alcalde de Urcuquí, Tyron Vega, explica que han manejado varias estrategias de contención para esta nueva cepa de coronavirus.

En los 19 kilómetros de distancia entre Ibarra y Urcuquí hay tres puestos de desinfección vehicular. Personal de bomberos, agentes de tránsito y miembros del Ejército controlan la entrada de transeúntes y vehículos en Coñaquí, en el ingreso al cantón.

En este sitio se fumigan entre 70 y 100 vehículos, cada día. A partir de las 14:00 no se permite el paso de vehículos, excepto los de emergencia y abastos.

El bombero Johnatan Males es uno de los encargados de tomar la temperatura a quienes se dirigen a la ciudad. Con un termómetro digital busca detectar si alguna persona tiene más de 38 grados y si es necesario trasladarlo a un puesto de salud.

Cuando recién empezó la emergencia nacional en este cantón se hizo un seguimiento a ciudadanos que retornaron de otras urbes. Personal de Salud controló el aislamiento preventivo obligatorio de 30 familias. Se han detectado dos casos sospechosos, pero fueron descartados.

Los 14 bomberos del cantón, igualmente, cambiaron su horario habitual de trabajo para atender de mejor manera la cuarentena. Desde abril laboran 10 días continuos y descansan 20, antes eran turnos de 24 horas.

Jimmy Marcillo, jefe del Cuerpo de Bomberos, cuenta que su labor se concentra en desinfecciones diarias que realizan en la cabecera cantonal y las cinco parroquias. Se fumiga con una mezcla de detergente e hipoclorito de sodio. El cabildo ha invertido USD 10 000 en compra de químicos.

El uso de tecnología ha sido una aliada durante este tiempo de aislamiento, especialmente para mantener informada a la población a través de redes sociales. El alcalde Vega explica que el año pasado el Cabildo dotó con Internet de fibra óptica a las parroquias porque la mayoría de la población reside en la zona rural. Con la brigada humanitaria Todos por Urcuquí se entrega raciones alimenticias.

En la vecina Universidad de Investigación de Tecnología Experimental Yachay también se tomaron medidas. Las clases se desarrollan de forma virtual. La canciller Graciela Salum señala que la mayoría de los 1066 estudiantes optó por retornar a sus hogares, luego que se declaró el Estado de Excepción. Hay estudiantes de todas las provincias, pero la mayoría proviene de Pinchincha, Imbabura, Azuay, Guayas y Manabí. Aún no hay una fecha para el retorno al campus.

En el cantón Espejo, la rápida activación del Comité de Operaciones de Emergencia cantonal y la fumigación de espacios públicos y vehículos son acciones que resaltan. El alcalde Arnaldo Cuaces explica que ha sido clave el aislamiento social, que ha recomendado para evitar la probabilidad de contagios.

El 60% de los 13 364 habitantes reside en el área rural. En el campo también se adaptaron a las medidas de restricción. El agricultor Jefferson Chafuel dice que por prevención redujo de 30 a 10 la cuadrilla de jornaleros que requiere para la cosecha de papas. “La gente ahora sale a trabajar, pero prefiere ir a zonas más alejadas de la urbe por temor al contagio”.

Según la Gobernación del Carchi, los papicultores han garantizado el abastecimiento del producto a mercado nacional.De lunes a viernes envían 35 000 quintales.

Sin embargo, los productores enfrentan el bajo precio del tubérculo. A USD 12 cada quintal.

El Cabildo de Espejo encargó la confección de 8 000 mascarillas artesanales, para distribuirlas especialmente a los campesinos que laboran en agricultura y ganadería.

Con el paso de los días se ha identificado que hay sectores del cantón que sienten la crisis y requieren apoyo. En este lapso se han distribuido 1 100 kits alimenticios, entre madres solteras, adultos mayores y personas con capacidades especiales.

En caso de ser necesario se prevé instalar un centro de acogida para pacientes con covid-19, con síntomas leve hasta moderada, con capacidad para 50 camas.

11 cantones de la Sierra norte tiene menos de 20 casos positivos de covid-19. En Pimampiro, situado al nororiente de Imbabura, el alcalde Armando Chávez asegura que se reforzaron acciones para salvaguardar la sanidad en este cantón. Igualmente anunció que comprarán 10 000 mascarillas más para distribuirlas a la población. También adquirió 100 pruebas PCR y 200 rápidas para las personas que se encuentran en el cerco epidemiológico.

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