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Las movilizaciones impulsadas por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) fortalecieron la unidad de las organizaciones de segundo grado, especialmente en la Sierra centro y la Amazonía. Según los analistas y dirigentes sector indígena, tuvo mayor fuerza que las movilizaciones del 2019.
Sin embargo, aseguran que esa fortaleza podría resquebrajarse con la llegada de las elecciones, puesto que los partidos y movimientos políticos a escala nacional buscarán a los protagonistas de las movilizaciones para llevarlos a sus filas.
El analista Político y Catedrático Universitario ambateño, Luis Fernando Suárez, dice que pueden presentarse dos posibles escenarios. El primero es el político que podría fraccionar al movimiento indígena debido a que muchos dirigentes aparecerán como candidatos o producirse resentimientos al momento de nombrar o escoger nóminas para las candidaturas seccionales dentro del brazo político de la Conaie el movimiento Pachakutik.
Un segundo escenario es que la unidad se mantenga al interior de la dirigencia indígenas debido a que la Conaie, Confeniae y la Fenocin trabajaron en igualdad durante los 18 días de paralizaciones y se mantengan unidos dentro de su lucha social, sin importar lo político. “La unidad puede ser efímera mientras duren las negociaciones, luego podría aparecer esa nueva división ideológica partidista”.
El presidente de Federación de Pueblos Indígenas Evangélicos de Tungurahua (AIET), Antonio Chachipante coincide con Suárez. Mencionó que en todas las movilizaciones el sector indígena, en su lucha social, salió fortalecido porque beneficia a todo el pueblo ecuatoriano pese a la desigualan en lo social, políticos y económico.
Explica que el objetivo es permanecer unidos para defender los derechos de todos los ecuatorianos. “No hay ganadores ni perdedores, pero si el Gobierno atiende a todos los sectores por igual sería algo positivo”.
Afirma que el tema político respeta la diversidad y la Federación de Pueblos Evangélicos no tienen un brazo político para la participación electoral. Hay un movimiento político pero que no aglutina a todos los indígenas. “En Política respetamos el criterio de cada dirigente o candidato que quiera participar en los partidos o movimientos políticos”.
Para el dirigente juvenil del Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi (MICC), Luis Vargas, el movimiento indígena está fortalecido porque todas las agrupaciones juveniles y de todos los sectores se unieron al movimiento como los estudiantes universitarios, trabajadores, transportistas y parte de la gente de la ciudad. Eso dio mayor fuerza en su lucha social.
Cree que el tema político no va a resquebrajar esa unidad lograda en las movilizaciones. “Nuestra fortaleza en Cotopaxi y la Región Central es la unión de todos las bases se primer y segundo grado, y la dirigencia han trabajado unidos más que en el 2019 en la lucha social”.