
Los buses interprovinciales circulan con normalidad en Ecuador la mañana de este viernes 3 de julio de 2026. La Federación Nacional de Cooperativas de Transporte Público de Pasajeros del Ecuador (Fenacotip) dejó sin efecto la paralización anunciada para esta fecha. En su lugar, solicitó a la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) la instalación de mesas técnicas para revisar las tarifas del transporte.
El gremio había previsto suspender el servicio desde las 00:00 horas de este viernes como medida de protesta por la crisis económica que, según sus dirigentes, atraviesa el sector. Sin embargo, la movilización no se concretó y las cooperativas mantienen sus recorridos habituales en las principales terminales terrestres del país.
Durante la mañana de este viernes, las terminales terrestres de ciudades como Quito, Guayaquil y Cuenca registran la operación normal de las cooperativas de transporte intra e interprovincial. Los usuarios pueden acceder al servicio sin interrupciones, luego de que Fenacotip suspendiera la medida de hecho que había convocado.
A pesar de la suspensión del paro, Fenacotip mantiene su pedido para que la ANT instale mesas técnicas de trabajo con el fin de analizar la estructura tarifaria vigente. El gremio sostiene que las tarifas actuales ya no reflejan los costos reales de operación del transporte público. Según Fenacotip, el incremento sostenido en los precios de combustibles, repuestos, mantenimiento e insumos necesarios para prestar el servicio ha afectado la sostenibilidad económica de las operadoras.
La organización había comunicado previamente a las uniones provinciales, así como a los presidentes y gerentes de las operadoras de transporte, que suspendería las operaciones desde las primeras horas del 3 de julio. En esa circular explicó que la decisión respondía a la “grave crisis económica” que enfrenta el sector, caracterizada por ingresos insuficientes para mantener el servicio y por la falta de una respuesta oportuna de las autoridades competentes.
Fenacotip también señaló que solicitó la conformación de una mesa de trabajo para revisar la estructura tarifaria, pero aseguró que no recibió una respuesta dentro del plazo planteado. Por ello, había dispuesto la paralización hasta que existieran condiciones para reconsiderar esa decisión. Tras el anuncio inicial de la medida, la ANT recordó que la interrupción injustificada del servicio público constituye una infracción administrativa muy grave.
La entidad advirtió que iniciaría los procedimientos sancionatorios previstos en la normativa vigente si verificaba una suspensión sin una causa legalmente justificada. La ANT señaló que la Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial establece que la interrupción o suspensión del servicio sin justificación legal puede recibir una multa equivalente a ocho remuneraciones básicas unificadas.
Finalmente, este 3 de julio, la paralización no se concretó y el servicio de buses intra e interprovinciales se desarrolla con normalidad en todo el país.