Otavalo llora la muerte de Yolanda Cabrera, la mujer que le puso su sazón a la chicha del yamor

En la iglesia San Luis, de Otavalo, se realizó una ceremonia religiosa para despedir a doña Yolanda Cabrera, uno de los personajes más queridos del Valle de Amanecer. Foto: Patricia Rojas

Familiares, vecinos y autoridades del cantón Otavalo, en la provincia de Imbabura, dieron este 25 de mayo de 2021 el último adiós a Lila Yolanda Cabrera Rodríguez (1938-2021), conocida por vecinos y turistas por elaborar la tradicional chicha del yamor. La señora falleció el domingo 23 de mayo.

El Municipio de Otavalo hizo un homenaje póstumo a la memoria de esta mujer, muy querida y respetada en esta urbe. Los integrantes de la Banda Académica Municipal del Otavalo acompañaron con un repertorio especial durante el funeral. Ese fue uno de los últimos pedidos que hizo Cabrera.

Una funcionaria del Cabildo recordaba durante la despedida de Cabrera que el Día de la Madre, el 9 de mayo pasado, los músicos recorrieron en un camión por barrios y comunidades para ofrecer una serenata a las mamás.

Cuando el vehículo pasó por el barrio Punyaro detuvo su marcha frente al domicilio de Yolanda Cabrera. Con una amplia sonrisa, la octogenaria mujer apareció por una de las ventanas de su hogar para recibir esa serenata. La matrona agradeció el gesto con unos bocadillos y hasta cantó un vals, acompañado de la agrupación musical.

Según la vicealcaldesa Maricruz Navarro, Otavalo pierde a uno de los personajes que ha dado mucho a esta tierra. “Con ella se va parte de nuestra alegría. Queda la fortaleza de nuestra identidad en el sabor inigualable de su yamor”.

Desde hace cuatro décadas, doña Yolita, como le conocían los vecinos, heredó la tradición de elaborar la chicha de maíz de su madre. Ese fue uno de sus ingresos para educar a sus dos hijos.

La bebida tradicional, hecha con siete variedades de maíz, es parte de la Fiesta del Yamor, que se celebra en septiembre, e indica la terminación de las cosechas de este cereal.

La mujer también se dio a conocer por su gusto para elaborar una ciudad en miniatura, con la que recreaba el pueblo en donde nació Jesús. Armaba el nacimiento un mes antes de la Navidad. Para ello, acondicionaba un salón de su casa en el que reproducía todo el Valle del Amanecer, como también se le conoce a la ciudad de Otavalo.

La obra incluía el Palacio Municipal, las iglesias San Francisco, El Jordán y San Luis.

En este último templo se ofició la mañana de este 25 de mayo una misa de cuerpo presente en memoria de doña Yolanda Cabrera. Luego fue despedida en medio de aplausos, mientras era trasladada al cementerio de la ciudad.

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