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Un juez de Ecuador rechazó este jueves declarar que los tripulantes ecuatorianos del pesquero Conquista II fueron víctimas de desaparición forzada después de que la embarcación fuera interceptada y bombardeada por fuerzas de Estados Unidos en aguas del Pacífico, según informó EFE.
El magistrado negó el hábeas corpus instructivo presentado por el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) de Guayaquil. La organización buscaba que se reconociera una desaparición forzada y que se esclareciera qué ocurrió con los pescadores tras la interceptación.
La acción también pretendía que las autoridades entregaran la información disponible sobre lo sucedido e investigaran los hechos. Fernando Bastias, abogado del CDH de Guayaquil, explicó a EFE que durante la audiencia el juez no detalló las razones para rechazar el recurso y que las expondrá en la sentencia escrita.
Bastias aseguró que no existe un documento oficial que permita esclarecer qué pasó con los pescadores desde el 2 de septiembre, cuando ocurrió el ataque, hasta las 18:00 del 3 de septiembre, momento en el que se tuvo información sobre ellos.
El abogado anunció que el CDH apelará la resolución judicial y que, de ser necesario, acudirá ante la Corte Constitucional para continuar con el caso.
El Conquista II fue la segunda embarcación ecuatoriana interceptada y hundida en la campaña emprendida por Estados Unidos, en coordinación con el Gobierno ecuatoriano, contra barcos que considera relacionados con el narcotráfico.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sostuvo durante su visita a Quito del 9 de septiembre que el objetivo de estas operaciones estadounidenses no era matar pescadores, sino combatir al crimen organizado.
Los 17 tripulantes del Conquista II fueron entregados posteriormente a las autoridades ecuatorianas y quedaron en libertad. La mayoría de ellos no enfrenta cargos.
El CDH sostiene, sin embargo, que después del ataque no existió información inmediata, satisfactoria y verificable sobre el paradero de los pescadores. Para la organización, esa falta de información permite considerar que existió una desaparición forzada, recoge EFE.
Estados Unidos sostiene que embarcaciones como el Conquista II funcionaban como puntos de reabastecimiento de combustible para lanchas dedicadas al tráfico de drogas y vinculadas a Los Choneros.