
El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca presentó un plan de contingencia integral con una inversión de 19,7 millones de dólares. Este plan busca mitigar los posibles daños que el fenómeno de El Niño 2026-2027 podría causar en la producción agropecuaria y pesquera del Ecuador.
Con el objetivo de salvaguardar la seguridad alimentaria en Ecuador y los medios de vida rurales, el ministro Juan Carlos Vega anunció este 1 de julio de 2026 la ejecución de este plan. La estrategia incluye 62 acciones específicas distribuidas en tres etapas clave: prevención, respuesta y recuperación.
El despliegue operativo cuenta con un presupuesto referencial de 19,7 millones de dólares, enfocado en la vigilancia fitosanitaria, el establecimiento de sistemas de alerta temprana y el apoyo directo a los productores.
Un componente central es el Seguro Agropecuario Subvencionado, que dispone de un presupuesto de 24,5 millones de dólares para el trienio 2026-2029. Este fondo incluye 17,9 millones de dólares exclusivos para la subvención de primas que cubren entre el 60 % y el 80 % del costo para el agricultor.
Se estima que este mecanismo financiero resguardará a cerca de 79 608 productores y protegerá alrededor de 215 000 hectáreas.
El Gobierno Nacional estima que el impacto del fenómeno climático varía drásticamente según los escenarios modelados. En condiciones moderadas, la afectación podría alcanzar entre 400 000 y 500 000 hectáreas.
Sin embargo, en un escenario extremo, las pérdidas podrían extenderse hasta los dos millones de hectáreas, representando un impacto económico cercano a 1 300 millones de dólares. Esto equivale a una cifra entre el 1 % y el 1,5 % del Producto Interno Bruto (PIB).
A pesar de que toda la Costa ecuatoriana se considera vulnerable, las autoridades han identificado a la provincia de Los Ríos como una zona de especial atención. Los cultivos situados a nivel del mar, tales como el arroz, el maíz y el banano, además de las piscinas camaroneras, son los sectores más propensos a sufrir daños.
Ante esta realidad, el Ministro Vega subrayó la importancia de adaptar las prácticas agrícolas y recurrir a la importación de insumos clave como maíz o arroz para evitar el desabastecimiento.
Dentro del marco de esta presentación, se inauguró “Rumbo”, un centro de pensamiento estratégico promovido por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA). Según explicó Renzo Galgani, representante del IICA, esta entidad trabajará con base científica para anticipar los desafíos climáticos durante la próxima década y media.
Su objetivo es facilitar la toma de decisiones y construir políticas públicas orientadas a las necesidades futuras del sector agropecuario.