Ecuador suspende diálogo con Colombia y aplicará arancel del 50 % a importaciones desde marzo

El ministro Jaramillo, confirmó que la comunicación con el Gobierno de Petro se rompió ante la "falta de respuesta" a los pedidos de control militar.

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La relación bilateral entre Ecuador y Colombia ha entrado en una fase de distanciamiento diplomático y comercial. Este jueves, 26 de febrero de 2026, el ministro de Producción, Comercio Exterior e Inversiones, Luis Alberto Jaramillo, brindó una entrevista en la que informó que el diálogo con el Gobierno colombiano se ha interrumpido de manera unilateral.

Según el funcionario, la decisión se tomó ante la falta de respuestas de la administración de Gustavo Petro a las peticiones de reforzar el control militar en la zona de frontera para combatir el narcotráfico y la minería ilegal.

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Contradicciones internas

Esta declaración de Jaramillo marca una evidente contradicción con la postura de la canciller Gabriela Sommerfeld, quien apenas 24 horas antes aseguró que las vías diplomáticas permanecían abiertas. No obstante, el titular de la cartera de Producción fue enfático al señalar que, aunque existía una comunicación previa, la ausencia de acciones concretas por parte de Bogotá forzó la suspensión de las conversaciones y la adopción de medidas económicas más severas.

Medidas económicas

Como represalia directa a la inacción colombiana y a la reciente prohibición de ingreso de 30 productos alimenticios ecuatorianos (como arroz, banano y mariscos) por la frontera terrestre, Ecuador incrementará los aranceles a las importaciones colombianas del 30% al 50% a partir del 1 de marzo. “La medida fue tomada por seguridad. No puede haber comercio sostenido si no hay control en frontera“, enfatizó Jaramillo.

Justificación del gobierno

El ministro justificó la ruptura unilateral al explicar que la administración de Noboa se sintió afectada por las restricciones impuestas por Colombia sin previo aviso, lo que impidió un plazo de reacción para los exportadores locales cuyos productos quedaron retenidos en la frontera.

Preocupación empresarial

Pese a que los gremios empresariales y el Sistema Andino de Integración han expresado una “profunda preocupación” por esta escalada, el Gobierno ecuatoriano sostiene que la guerra arancelaria se mantendrá por tiempo indefinido. La normalización del comercio y la reanudación del diálogo dependerán exclusivamente de una “respuesta positiva” de Colombia respecto al control de los grupos armados que operan en el límite político internacional.

Oportunidad comercial

Aunque Jaramillo reconoció que un tercio de las exportaciones ecuatorianas se verán afectadas, consideró que, a mediano plazo, esta crisis representa una oportunidad para reducir el déficit comercial y potenciar el consumo de productos locales, desplazando a las importaciones colombianas que han perdido competitividad logística por el conflicto.

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Conflicto arancelario

El conflicto jurisdiccional y aduanero inició formalmente en enero, cuando el presidente Daniel Noboa decretó una tasa inicial del 30 % para los productos colombianos, argumentando defensa nacional. En represalia, las autoridades de Colombia gravaron con el mismo porcentaje a 23 partidas arancelarias ecuatorianas, agrupadas en 73 subpartidas que abarcan bienes agrícolas e industriales esenciales.

Impacto económico

Según cifras de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), los aranceles impuestos por Colombia impactan en 5,25 millones de dólares en exportaciones semanales, cifra que representa la tercera parte del valor total que Ecuador comercializa hacia ese mercado.

Información externa Relaciones Colombia – Ecuador


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