Una carta de José Serrano, quien se encuentra privado de su libertad en la cárcel de El Encuentro, apareció publicada la mañana de este 1 de septiembre de 2026 en su cuenta de x. En esta hacía un llamado urgente a la comunidad internacional porque teme por su vida e integridad física, ya que asegura estar siendo torturado.
José Serrano fue deportado desde Estados Unidos a Ecuador el pasado 28 de agosto de 2026, para posteriormente trasladarlo a la cárcel de El Encuentro, en Santa Elena.
“Temo por mi vida y por mi integridad física”, empieza diciendo la carta -que según expresa- fue escrita desde la cárcel de máxima seguridad.
En la misiva continúa diciendo que no fue extraditado por el caso Villavicencio, sino por un procedimiento migratorio. “Antes de llegar al Ecuador, el Presidente de la República ya publicaba fotografías mías bajo custodia estadounidense y anunciaba cuál sería mi destino“.
“Fiscalía solicitó judicialmente mi boleta de encarcelamiento y dejó escrito que lo hacía para ejecutar la prisión preventiva “en legal y debida forma”, agrega.
La carta expone algunos tratos que estaría recibiendo el exministro del Interior. “No tengo acceso al agua potable. No me entregan papel higiénico, jabón, pasta dental ni toalla. Me obligan a comer en aproximadamente 60 segundos. Me insultan, me dicen que no soy nadie y que soy una basura”, expresa.
“No veo la luz del sol. No puedo leer”, agrega.
Serrano también denuncia que no tiene acceso a sus medicamentos y a una revisión médica. “Me golpean las uñas”, asegura. “Quiero que un médico independiente examine inmediatamente mis manos y determine qué me han hecho”, añade.
El deportado explica que lo obligan a tomarse fotos arrodillado y con una expfesión de tristeza. “Se me ha dicho que esas imágenes son enviadas al Presidente de la República”.
Además asegura que no le permiten tener un rosario para rezar. “Me respondieron que estoy en el infierno y que aquí no me van a dar nada”.
Serrano exige que se exhiba la boleta con la que ingresó a la cárcel, con su fecha y hora, ya que según a su criterio debía mantenerse bajo custodia mientras se cumplía el procedimiento judicial. “¿Quién decidió no esperar? ¿Quién dispuso mi traslado? ¿Cómo conocía el Presidente mi destino penitenciario antes de que yo siquiera llegara al país?”, cuestiona.
Exhorta a las instancias internacionales como Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, la ONU, Corte Interamericana de los Derechos Humanos, Human Rights Watch, entre otros, interceder en este caso para que se revise:
“Estoy pidiendo que no me torturen, que respeten mi dignidad y que protejan mi vida”, dice en la carta. #Si algo me ocurre, nadie podrá decir que no fue advertido”, añade.
Su hija, Verónica Serrano, también hizo eco de esta carta. “Exigimos que detengan inmediatamente toda tortura, que permitan el ingreso urgente de un médico independiente, que garanticen su protección y que preservensen todas las cámaras y registros de la cárcel”.
A las instancias internacionales les solicita que intervengan lo más pronto posible. “No esperen a que asesinen a mi padre”.
Encuentra aquí toda la información relacionada a la detención de José Serrano.
🚨 URGENTE. ESTÁN TORTURANDO A MI PADRE.
— Verónica Serrano (@veronicasetam) September 1, 2026
Nos llegan sus palabras desde El Encuentro. Denuncia golpes, maltratos y torturas. Tememos por su vida.
Está bajo custodia del Estado ecuatoriano. El Estado es responsable de su vida e integridad.
Exigimos que detengan inmediatamente… https://t.co/eGIEgKtkGq
José Serrano, exministro del Interior de Ecuador, fue deportado desde Estados Unidos a Ecuador el 28 de agosto de 2026 y trasladado posteriormente a la cárcel de máxima seguridad El Encuentro, en Santa Elena.
Serrano sostiene en una carta publicada el 1 de septiembre en su cuenta de X que su retorno a Ecuador no se produjo mediante una extradición por el caso Villavicencio, sino a través de un procedimiento migratorio en Estados Unidos. También cuestiona las circunstancias de su ingreso al sistema penitenciario y pide que se haga pública la boleta con la que fue encarcelado.
Serrano denuncia falta de agua potable, artículos básicos de higiene, acceso a medicamentos y atención médica, además de maltratos e insultos dentro de la prisión.
En la carta afirma que no ve la luz del sol, que tiene dificultades para leer y que lo obligan a comer en aproximadamente 60 segundos. También asegura que ha sido golpeado en las uñas y solicita que un médico independiente examine sus manos para determinar qué ocurrió.
Sí. En su carta, Serrano afirma que está siendo víctima de malos tratos y pide que se detenga lo que califica como tortura y que se protejan su vida y su integridad física.
Entre sus denuncias menciona insultos, restricciones para acceder a elementos básicos, falta de atención médica y medicamentos, así como la obligación de tomarse fotografías arrodillado y con una expresión de tristeza. Serrano pide preservar las cámaras de seguridad, fotografías, bitácoras de los funcionarios y registros médicos para que estos hechos puedan ser investigados.
Serrano solicita que organismos internacionales intervengan para garantizar su protección, verificar las condiciones de su detención y preservar posibles evidencias sobre los hechos que denuncia.
En su carta menciona a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la ONU y Human Rights Watch. Entre sus pedidos están la conservación de las grabaciones de las cámaras de seguridad de su celda, corredores y traslados; los archivos originales de las fotografías; las bitácoras de los funcionarios que lo custodian y los registros del dispensario médico.
Verónica Serrano, hija de José Serrano, respaldó públicamente las denuncias de su padre y pidió protección inmediata, atención médica independiente y la preservación de los registros de la cárcel.
La familia exige que cesen los presuntos malos tratos y solicita la intervención urgente de organismos internacionales. Verónica Serrano pidió que no se espere a que ocurra una agresión fatal para actuar y advirtió sobre el temor por la vida de su padre.