Coyoteros apuntan a ciudadanos venezolanos desde Ecuador
Ministro de Defensa: ‘Necesitamos estrategia regiona…
Nuevo espacio en el relleno de El Inga durará hasta …
Los teatros sacan sus obras al aire libre en Guayaqu…
Alumnos están interesados en una modalidad híbrida
Seguros Sucre deberá cubrir siniestros de pólizas vi…
Texas permitirá el libre porte de pistolas sin neces…
Copias de cédulas, certificado de votación u otros d…

116 bienes de Ferrocarriles del Ecuador fueron reciclados

En la estación de Chimbacalle, en Quito, permanecen maquinarias y objetos históricos de interés cultural de la estructura ferroviaria. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

En la estación de Chimbacalle, en Quito, permanecen maquinarias y objetos históricos de interés cultural de la estructura ferroviaria. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

En la estación de Chimbacalle, en Quito, permanecen maquinarias y objetos históricos de interés cultural de la estructura ferroviaria. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

La emblemática locomotora a vapor de más de 100 años de antigüedad, maquinarias que antaño se utilizaban para pesar y transportar cargas, y una variedad de objetos de interés histórico permanecen almacenados en los talleres del tren en Quito, Riobamba y Durán. Hay más de 560 objetos que serán preservados y exhibidos en museos y salas de exposición.

Otros 116 bienes, en cambio, fueron catalogados como objetos obsoletos e inservibles debido a que ya cumplieron su vida útil, por lo que fueron comercializados para ser reciclados.

Se trata de estructuras metálicas, antiguos tanques de almacenamiento de agua y otras piezas que ya no se utilizaban en la operación del tren. En ese listado también están siete de los nueve vagones de carga que permanecían a la intemperie en los talleres del tren de Riobamba.

“Son bienes que dejaron de ser útiles desde hace 10 o 20 años atrás, y se encontraban en estado de deterioro y corrosión”, dice José Pinargote, liquidador de Ferrocarriles del Ecuador.

El traslado de los vagones de carga causó tristeza e indignación en Riobamba. Decenas de personas compartieron mensajes en sus redes sociales y también se pronunciaron asociaciones de jubilados del tren.

“Me dolió saber que se deshicieron de los vagones en los que yo trabajé como supervisor de carga en los años 50. Pudieron haberles dado otro uso, eran un recuerdo de la época de oro del tren”, comenta Miguel Jerez.

Los artesanos de la Estación del Tren también expresan su preocupación por otros bienes patrimoniales que le pertenecen a la empresa.

“La historia del tren es parte del atractivo turístico. Queremos el regreso de los vagones y otros objetos históricos que podrían atraer visitantes a las estaciones de todo el país”, manifiesta María José Haro, quien tiene un puesto de artesanías y souvenirs en la Estación de Riobamba.

Según el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC), los vagones no estaban catalogados como patrimoniales, pero estaban en buenas condiciones, por lo que en un informe entregado a la empresa el pasado 6 de noviembre recomendaron preservarlos, pese a no ser patrimoniales, debido al interés cultural y social que tienen esos bienes.

En un comunicado, esa entidad afirmó que la revisión técnica y el análisis del inventario de la empresa se iniciaron antes de la pandemia y se interrumpieron, por el incremento de casos de covid-19 en el país. “Hasta que se complete este proceso, el Instituto recomendó la conservación de todos los bienes de la empresa”.

La entidad indicó que, aunque la Ley de Cultura señala que las instituciones son responsables de hacer sus propios inventarios, pero al estar Ferrocarriles en liquidación no podrá hacerlo, por lo que el INPC asumirá esta tarea en toda la red ferroviaria.

El liquidador indica que la empresa actuó conforme a la normativa interna para estructuras incompletas y con más del 75% de corrosividad.

“Dentro del informe entregado por el INPC se establece claramente qué bienes son de carácter patrimonial y constan con una ficha técnica. Los vagones no son considerados patrimoniales y han estado abandonados por más de 20 años”, afirma Pinargote.

Sin embargo, la empresa en liquidación conserva dos vagones que permanecen en los talleres de Riobamba.

El proceso de chatarrización no es nuevo. Se inició en el 2015, cuando el tren aún estaba en operación. Ese año la empresa comercializó estructuras y fierros que permanecían en la vía férrea a USD 150 por tonelada. La última venta se hizo el mes pasado. Bioreciclar adquirió los siete vagones a USD 282,50 por tonelada. En ninguno de los dos casos se detalla la cantidad de toneladas vendidas.

Según Pinargote, este proceso exige cuidados especiales debido a que existen grupos que se oponen a la liquidación y surgieron problemas de seguridad en el traslado de los bienes.

En el inventario de la empresa en liquidación también hay vehículos, artefactos de oficina, equipos tecnológicos y una gran variedad de muebles e inmuebles que no forman parte de la operación ferroviaria y serán vendidos en procesos públicos.

Los equipos necesarios para la operación del tren, como los autoferros, locomotoras, el tren crucero y otras maquinarias serán traspasadas al Ministerio de Turismo. Esta entidad informó que las negociaciones continúan para encontrar un inversor que retome las operaciones del tren.