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El Acuerdo Ministerial 0045 abrió un debate en la comunidad educativa ecuatoriana. Esta normativa incorpora actividades complementarias dentro del cronograma escolar de las instituciones fiscales y contempla su realización los sábados. Tras su publicación, surgieron dudas sobre la participación de docentes y estudiantes, el alcance de estas jornadas y las compensaciones previstas para quienes intervengan en ellas.
En medio de esas inquietudes, la ministra de Educación, Deporte y Cultura, Gilda Alcívar, difundió un mensaje en su cuenta de X para explicar cómo se aplicará la medida.
Alcívar sostuvo que las actividades contempladas en el acuerdo no corresponden a jornadas regulares de clases.
“Quiero enfatizar algo de forma categórica. Estas actividades no constituyen jornadas regulares de clases los sábados, ni para estudiantes ni para docentes”, señaló.
La ministra indicó que este tipo de actividades ya se desarrollaba en algunos establecimientos educativos antes de la emisión de la normativa.
Según explicó, el acuerdo busca reconocer y ordenar prácticas como ferias de ciencias, encuentros deportivos, actividades culturales o jornadas de integración con las familias.
También aseguró que los planteles podrán mantener toda su planificación curricular entre lunes y viernes. “No son jornadas obligatorias para las instituciones educativas y voy a ser aún más clara. Son de carácter voluntario”, manifestó.
🎥 Es importante aclarar que las actividades complementarias los sábados no son clases regulares ni son obligatorias.
— Gilda Alcívar (@GildaAlcivarOk) June 11, 2026
Cuando se realicen de forma voluntaria, planificada y autorizada, el tiempo adicional de trabajo docente será reconocido con días de compensación. 🤝👨🏻🏫👩🏻🏫 pic.twitter.com/FXGsc9Wq6w
La normativa rige para las instituciones fiscales de los regímenes Costa-Galápagos y Sierra-Amazonía a partir del año lectivo 2026-2027.
El documento dispone que las actividades complementarias podrán efectuarse los sábados como parte del proceso formativo de los estudiantes. Entre ellas constan acciones de refuerzo académico, nivelación de aprendizajes, actividades culturales, artísticas y deportivas, proyectos de innovación, ciencia y tecnología, participación estudiantil y desarrollo socioemocional.
El artículo 2 señala que las disposiciones del acuerdo son de cumplimiento obligatorio para los actores del sistema educativo fiscal. Además, establece que la participación y asistencia será obligatoria para estudiantes, docentes y personal administrativo cuando estas actividades formen parte del cronograma escolar.
Durante sus explicaciones públicas sobre la normativa, la ministra indicó que la planificación contempla hasta cinco jornadas de este tipo durante el año lectivo.
También precisó que una institución educativa puede optar por no realizar ninguna de estas actividades. Las jornadas podrán incluir actividades deportivas, científicas, culturales y académicas, según las necesidades de cada comunidad educativa.
La ministra señaló que el acuerdo busca reconocer el tiempo adicional destinado por los docentes cuando participen en estas actividades.
“Cuando esas actividades se realicen de manera voluntaria, planificada y autorizada, el tiempo adicional del trabajo del docente será reconocido con días de compensación”, afirmó.
Según explicó, la recuperación podrá efectuarse durante los últimos días laborables de diciembre, entre Navidad y Año Nuevo, o al finalizar el calendario de vacaciones docentes.
Criticas a la normativa por parte de la UNE
La Unión Nacional de Educadores (UNE) mantiene su rechazo al acuerdo. Andrés Quishpe, presidente del gremio, sostiene que la medida contradice la Ley Orgánica de Educación Intercultural y la Constitución. “Es un acuerdo que violenta la seguridad jurídica, pues contradice a la LOEI y la Constitución”, expresó.
Además, argumenta que la incorporación de actividades los sábados altera la jornada laboral docente prevista en la normativa vigente. Mientras la UNE mantiene esos cuestionamientos, el Ministerio de Educación sostiene que la medida permite reconocer actividades que ya existían en algunos planteles y establece mecanismos de compensación para quienes participen en ellas.
El Acuerdo Ministerial 0045 permite que las instituciones fiscales realicen actividades complementarias los sábados como parte del proceso formativo de los estudiantes. La medida entrará en vigencia desde el año lectivo 2026-2027.
La normativa aplica para los regímenes Costa-Galápagos y Sierra-Amazonía. Entre las actividades previstas constan refuerzo académico, nivelación de aprendizajes, actividades culturales, deportivas y artísticas, proyectos de innovación, ciencia y tecnología, participación estudiantil y desarrollo socioemocional.
La ministra de Educación, Gilda Alcívar, afirmó que estas actividades son voluntarias para las instituciones educativas y no constituyen jornadas regulares de clases. Sin embargo, el acuerdo establece asistencia obligatoria para estudiantes, docentes y personal administrativo cuando las actividades formen parte del cronograma escolar.
La ministra señaló que los planteles pueden decidir no realizar estas jornadas y mantener toda su planificación entre lunes y viernes. Por otro lado, el artículo 2 del acuerdo indica que las disposiciones son de cumplimiento obligatorio para los actores del sistema educativo fiscal cuando las actividades sean incorporadas oficialmente al cronograma institucional.
Las instituciones podrán desarrollar actividades académicas, científicas, culturales, deportivas y de integración comunitaria. Estas jornadas buscan complementar la formación de los estudiantes sin reemplazar las clases regulares.
Según la ministra Gilda Alcívar, el acuerdo reconoce prácticas que ya se realizaban en algunos planteles, como ferias de ciencias, encuentros deportivos, actividades culturales y jornadas con familias. La normativa también contempla proyectos de innovación, participación estudiantil y fortalecimiento socioemocional.
Los docentes que participen en actividades complementarias autorizadas podrán recibir días de compensación por el tiempo adicional de trabajo. El acuerdo no contempla pagos económicos adicionales.
La ministra explicó que la compensación podrá aplicarse durante los últimos días laborables de diciembre, entre Navidad y Año Nuevo, o al finalizar el calendario de vacaciones docentes. Además, indicó que la planificación prevé hasta cinco jornadas de este tipo durante el año lectivo.
El debate continúa entre el Ministerio de Educación y la Unión Nacional de Educadores (UNE), que cuestiona la legalidad de la medida. La aplicación del acuerdo dependerá de la planificación que realice cada institución educativa para el año lectivo 2026-2027.
La UNE sostiene que la normativa contradice la Ley Orgánica de Educación Intercultural y la Constitución, mientras que el Ministerio argumenta que el acuerdo ordena actividades que ya existían en algunos planteles y reconoce el tiempo adicional destinado por los docentes. La implementación se desarrollará conforme cada comunidad educativa defina su cronograma institucional.