
Ecuador volvió a importar energía desde Colombia este miércoles 5 de agosto de 2026, luego de varios meses de suspensión del intercambio energético entre ambos países. La reanudación del suministro permitirá reforzar el Sistema Nacional Interconectado y facilitar el mantenimiento programado de centrales hidroeléctricas estratégicas antes del estiaje, período en el que disminuyen los caudales de los ríos y baja la capacidad de generación hidroeléctrica.
Según el Operador Nacional de Electricidad (Cenace), con corte a las 10:30 de este miércoles, Ecuador importaba 2 542 megavatios hora (MWh) desde Colombia, volumen equivalente al 5,67 % de la demanda necesaria para abastecer el sistema eléctrico nacional. Paralelamente, el Ministerio de Ambiente y Energía a EL COMERCIO confirmó que los mantenimientos en las centrales Mazar y Coca Codo Sinclair ya concluyeron y que la siguiente infraestructura que será intervenida es el Multipropósito Baba.
El ministro de Minas y Energía de Colombia, Edwin Palma Egea, informó que las exportaciones alcanzarán aproximadamente 8,6 gigavatios hora diarios, equivalentes a una potencia promedio de 358 megavatios, suficiente para cubrir más del 8 % de la demanda eléctrica ecuatoriana. Además, anunció que se habilitarán mecanismos para que empresas de ambos países suscriban contratos de exportación de electricidad.
Como se publicó en este Medio el 22 de julio de 2026, Colombia había reactivado el marco regulatorio para restablecer las Transacciones Internacionales de Energía (TIE), manteniendo como prioridad el abastecimiento de su mercado interno. Esa resolución abrió nuevamente la posibilidad de importar electricidad antes del inicio del estiaje en Ecuador.
Desde el Ministerio de Ambiente y Energía se informó que los trabajos programados en Mazar y Coca Codo Sinclair ya finalizaron, por lo que la siguiente intervención técnica corresponde al Multipropósito Baba.
La disponibilidad de electricidad importada permitirá ejecutar ese mantenimiento sin comprometer la operación del sistema nacional. Estas intervenciones forman parte de la planificación preventiva para garantizar la disponibilidad de generación durante la época de estiaje, cuando los embalses reciben menores aportes de agua y la producción hidroeléctrica disminuye.
Las tareas incluyen inspecciones técnicas, mantenimiento de equipos electromecánicos y reemplazo de componentes, con el objetivo de reducir el riesgo de fallas en una infraestructura considerada estratégica para el abastecimiento eléctrico del país.
Las exportaciones de electricidad desde Colombia permanecían suspendidas desde enero de 2026. En julio, el Gobierno colombiano oficializó la reactivación de las operaciones mediante una resolución que autoriza nuevamente la comercialización de energía entre agentes privados de ambos países, siempre que no se comprometa la confiabilidad del sistema colombiano.
Desde Ecuador, el ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum Baquero, informó este miércoles, a través de su cuenta oficial de X, que desde este 5 de agosto se reanudaron las Transacciones Internacionales de Electricidad (TIE) entre Ecuador y Colombia, una gestión que, según indicó, fue impulsada por el presidente Daniel Noboa como parte de la estrategia del Gobierno Nacional para fortalecer la seguridad energética del país.
El ministro añadió que la reactivación de este mecanismo de integración regional responde a “una planificación técnica y a una visión de largo plazo para consolidar un sistema eléctrico más seguro, confiable y eficiente, incorporando herramientas que fortalecen su operación y capacidad de respuesta”, según escribió en la red social.
La información de Cenace muestra que, durante la mañana de este 5 de agosto, la energía importada representó el 5,67 % de la demanda nacional, porcentaje que aporta mayor flexibilidad operativa mientras avanzan los mantenimientos programados y permite administrar con mayor eficiencia el agua almacenada en los embalses de las principales hidroeléctricas del país.
Especialistas del sector han señalado que este tipo de intercambios energéticos fortalece la seguridad del suministro durante los meses previos al estiaje y reduce la necesidad de recurrir a otras fuentes de generación mientras se ejecutan mantenimientos en centrales de gran capacidad.
Para reforzar el Sistema Nacional Interconectado y facilitar el mantenimiento de centrales hidroeléctricas antes del estiaje.
El intercambio energético se reanudó el 5 de agosto de 2026, luego de varios meses de suspensión. La energía importada permitirá ejecutar mantenimientos programados en infraestructura estratégica y fortalecer el abastecimiento durante la época en que disminuyen los caudales de los ríos.
Hasta las 10:30 del 5 de agosto, Ecuador importaba 2 542 MWh, equivalentes al 5,67 % de la demanda del sistema.
Según el Operador Nacional de Electricidad (Cenace), ese volumen aportó mayor flexibilidad operativa al sistema eléctrico. Además, el ministro de Minas y Energía de Colombia, Edwin Palma Egea, informó que las exportaciones podrían alcanzar aproximadamente 8,6 gigavatios hora diarios, con una potencia promedio de 358 megavatios, suficiente para cubrir más del 8 % de la demanda eléctrica ecuatoriana.
El Multipropósito Baba será la siguiente infraestructura en ser intervenida.
El Ministerio de Ambiente y Energía confirmó que los mantenimientos en las centrales Mazar y Coca Codo Sinclair ya concluyeron. La disponibilidad de electricidad importada permitirá realizar los trabajos en el Multipropósito Baba sin comprometer el suministro nacional.
Las exportaciones de electricidad desde Colombia permanecían suspendidas desde enero de 2026.
En julio, el Gobierno colombiano reactivó el marco regulatorio para las Transacciones Internacionales de Energía (TIE), permitiendo nuevamente la comercialización de electricidad con países vecinos, siempre que no se afecte el abastecimiento interno colombiano.
Fortalece la seguridad del suministro y facilita los mantenimientos preventivos antes del estiaje.
La energía importada permite administrar de manera más eficiente el agua almacenada en los embalses, ejecutar mantenimientos en centrales de gran capacidad y reducir la presión sobre la generación hidroeléctrica nacional. Según especialistas citados en la nota, este tipo de intercambios mejora la confiabilidad del sistema eléctrico durante los meses previos al estiaje.