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Cambio brusco en la presión atmosférica causó el remolino en Quito

La nube que se formó por el cambio brusco de la presión atmosférica se conoce como cúmulo limbus y de ella surgió el remolino. Foto: captura de pantalla.

Como un “tornado” se definió al fenómeno climático que se registró en Quito, este sábado 27 de noviembre del 2021. EL COMERCIO consultó con el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), este domingo 28. A continuación, la explicación del evento.

El desplazamiento de la masa cálida por la masa fría hizo que la humedad se concentre y se forme una nube, a la que se conoce como cúmulo limbus, explicó Edgar Vaca, analista de pronóstico y de alertas hidrometeorológicas del Inamhi.

Por la dirección del viento, explica el especialista, la nube fue arrastrada. En ese desplazamiento se generó el remolino que mostraron los internautas a través de redes sociales.

El remolino no tocó el suelo, sino que ocurrió en la parte alta de la atmósfera, explicó Vaca. Por ello, el fenómeno estuvo acompañado de lluvia, tormenta eléctrica y granizo. “Son eventos propios de la época lluviosa”.

Se trata de un cambio brusco en la presión atmosférica. El analista señala que es por causa de una variación positiva (clima cálido) a una negativa (clima frío). A esto también se le conoce como variación barométrica, dijo.

En el sur es más común

El fenómeno lo reportaron ciudadanos desde el sur de la capital. El especialista del Inamhi explica que se debe a la situación geográfica. “La parte sur es más amplia, por lo tanto hay mayor desplazamiento en las zonas más planas como esas”.

En cambio, señaló que en el norte hay más obstáculos. “Hay zonas encañonadas, los edificios altos. Esas cosas hacen menos probable para que se presente el fenómeno”.

El remolino que se observó debajo de la nube o cúmulo limbus también se conoce como vendaval. Vaca señaló que esto puede generar levantamiento de cornisas o techos falsos que no estén bien sujetos. Además, caída de ramas o árboles.

Aunque el desplazamiento giratorio propio de los vendavales no llega al suelo, Vaca señaló que los vientos fuertes que provocan, sí alcanzan la superficie. Por ello recomienda a la ciudadanía que tome precauciones. “Deben acudir a lugares seguros, no ponerse bajo los tendidos eléctricos, los árboles o publicidades”.

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