Los perros y gatos de pelo corto tienen mayor riesgo de resfriarse en la época invernal. Foto: Pexels.

Los perros y gatos de pelo corto tienen mayor riesgo de resfriarse en la época invernal. Foto: Pexels.

Cinco formas de mantener abrigadas a las mascotas en el invierno

Gabriela Castellanos
Redactora (I)

Las bajas temperaturas pueden afectar la salud de los animales de compañía a pesar de que cuentan con una protección natural. El pelaje, sin duda, evita que los perros y gatos estén sobreexpuestos a las temperaturas externas, sin embargo, no siempre es suficiente.

En la temporada invernal es conveniente tomar algunas precauciones para evitar los resfriados, dolores articulares y bronconeumonías. Según César Jaramillo, médico veterinario, para saber si el clima es demasiado frío para los animales hay que hacerse un cuestionamiento: ¿Tendría frío si yo estuviera afuera usando solo un saco? “Si la respuesta es afirmativa, con seguridad el perro o gato que vive afuera va a tener frío”, dice.

Mantenerlos dentro de casa

No es necesario ubicarlos dentro de las habitaciones. Basta con darles un espacio en la cocina o en la sala de estar para que se mantengan alejados del frío. La Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales (ASPCA, por sus siglas en inglés) indica que si los animales permanecen afuera pueden congelarse, desorientarse, perderse, terminar heridos o morir. “No deje a sus animales solos dentro de un auto cuando hay clima frío. Los carros actúan como refrigeradores que mantienen el frío y las mascotas pueden congelarse y morir”.

Vestirlos con sacos para mascotas

No siempre el pelaje es suficiente protección para los animales, especialmente para aquellos que tienen pelo corto. Un saco para mascotas es una buena opción para mantener su temperatura corporal estable. Lo ideal es que la prenda cubra desde su cuello hasta la base de la cola. Pet MD, un sitio especializado en cuidado veterinario, también recomienda que su abdomen esté cubierto. Para mayor seguridad se pueden colocar botas especiales en sus patas. De esta forma el calor no escapará tan rápidamente.

No bañarlos muy seguido ni cortarles el pelo

Si se quedan sin su protección natural son más propensos a enfermarse. Por lo mismo, al estar mojados pueden resfriarse fácilmente. “Si vamos a bañar a nuestras mascotas hay que secarlos inmediatamente con una toalla y secadora. No pueden quedar húmedos”, enfatiza Jaramillo. Además, el baño remueve la grasa y el aceite que se encuentra en la piel de los animales por lo que se puede secar y lastimarse. Se puede utilizar champú humectante para mascotas.

Alimentarlos en mayor cantidad y controlar el agua

En invierno las mascotas gastan más energía en mantenerse abrigados. Se recomienda dar más comida de lo normal para que los animales tengan un aporte adicional de calorías. Asimismo, se debe vigilar que siempre tengan agua fresca y que no esté congelada.

Cuidar de sus almohadillas plantares

Los paseos son una buena forma de mantenerlos activos y evitar el dolor de huesos. Sin embargo, cuando el pavimento está muy frío puede lastimar las almohadillas de los animales. Antes de salir se recomienda masajearlas con vaselina. Las botas también evitarán cortes y heridas en sus patas.