El perfume es un accesorio de la marca personal. Foto: Patricio Terán /Chic!

El perfume es un accesorio de la marca personal. Foto: Patricio Terán / CHIC!

El perfume debe reflejar el carácter y el estilo

Ana C. Alvarado

El perfume no debe ser escogido aleatoriamente. Susana Chang Huang, especialista en perfumes de Esika, dice que el primer punto a conocer es la diferencia entre perfume, agua de colonia y ‘splash’.

El primero es el que tiene mayor concentración de esencias, llegando a porcentajes cerca del 30%. Bien usado, un perfume puede durar ocho horas.

El agua de colonia tiene entre el 10% y el 15% de esencia, por lo que hay que reaplicar unas tres veces al día. El ‘splash’ tiene menos del 10% de esencia. Su duración se extiende por máximo dos horas.

Si se ha decidido adquirir un perfume, hay que tener en cuenta la edad, la ocupación y la personalidad. Por ejemplo, a un deportista le sentarán mejor los aromas frescos, y a un oficinista, los elegantes.

A los jóvenes les quedan bien los olores florales y mientras se avanza en edad, se recomienda buscar aromas más complejos.

Susana Chang Huang es especialista en perfumes. Foto: Vicente Costales / Chic!

Susana Chang Huang es especialista en perfumes. Foto: Vicente Costales / CHIC!

Con respecto a la aplicación, se debe poner en los lugares más calientes para que el perfume se active durante todo el día. Estas zonas son el cuello, detrás de las orejas, y las muñecas.

Una vez hecha la adquisición, si el perfume no dura, explica Chang Huang, puede ser debido a que este no es compatible con el PH de la persona. Para combatir esto, hay que ayudar a la piel a mantenerse hidratada a través del consumo de líquidos y del uso de productos humectantes.

Por otro lado, si después de algún tiempo usando el mismo perfume, la persona ya no lo percibe, es mejor buscar uno nuevo, pues la piel se ha acostumbrado.

Factores como el clima también influyen. En temperaturas altas, se recomienda usar aromas fuertes, ya que los poros están abiertos. Olores complejos como los orientales son una opción. En el clima frío se aconseja lo contrario: van bien los olores frescos y suaves como los florales y frutales.